Enero es el encargado de dar inicio a un nuevo año (eso ya lo sabemos todos). Un mes en el que la gente imagina cómo serán los trescientos sesenta y cinco días siguientes y qué hará con sus vidas: viajar al destino más deseado, encontrar un trabajo mejor, enamorarse perdidamente o perseguir sus sueños. No sé si Ian Iris habrá cumplido el resto, pero el último está en ello. Empezó el año diciendo que el 14 de enero su faceta musical vería la luz, que nos preparáramos. Medio año más tarde, llegará Debutante, su primer EP, que saldrá el 12 de junio con seis temas.
De momento, solo conocemos tres adelantos, el último de ellos Réquiem. Después de bailar en Xico y montarse a caballo en Pegaso, Ian canta “Calla un rato y deja bailar” en Réquiem. Lo hace para despedirse de alguien, para poder cerrar una etapa. Un último baile empapado de tristeza a ritmo de electropop. Una pena que contrasta con el amarillo de la portada, asociado a la felicidad.
En realidad, a Ian ya lo veíamos con el micro en Marss, una banda de amigos impulsada por el programa Lanzadera de ICA (Instituto de las Industrias Culturales y las Artes). Ahora se ha mudado a Madrid para empezar una carrera en solitario. A nosotros solo nos queda esperar al EP mientras quemamos los adelantos. A él le toca prepararse para que las discográficas se peleen por él.