Cuando se hace desde la honestidad, la música suele funcionar como un escaparate de lo vivido y lo sentido por quien la crea. En el caso de Henry Semler, el cristal de ese escaparate está impecable. Sus experiencias y las emociones que las han acompañado se dejan ver con total claridad, formando un mosaico de vivencias convertidas en canciones que revelan quién es y quién quiere ser.
Aunque concibe una carrera alejada del mainstream, ha aprovechado todas las oportunidades que este le ha brindado. Ahora, ignorando las advertencias de ese mismo sector, lanza su álbum debut, Loverboy, con un tono y estilo del que, asegura, han intentado alejarle. Hablamos con él sobre su nuevo proyecto, las personas y ciudades que lo han marcado, Operación Triunfo y el futuro que imagina lejos de estos formatos.
Tanto tu nombre como tu apellido te delatan, pero para quien no te conozca, ¿de dónde vienes?
Soy de Barcelona pero nací en Estados Unidos, en New Hampshire. Mis padres son estadounidenses y se mudaron a Barcelona cuando era chiquitín, así que vengo de casa bilingüe o de cultura bilingüe. Luego volví a Estados Unidos a hacer el high school de los catorce a los diecinueve años. He estado yendo y viniendo. Y, nada, me mudé a Madrid hace cinco años para hacer música. Y aquí estoy.
¿Y en qué lugar y momento aparece la música en tu vida?
Uf, desde muy pequeño. Mi padre es cantautor, entonces la música siempre ha estado muy presente en casa. Luego empecé a cantar en el Orfeó Català en Barcelona, y a partir de ahí cantar siempre fue parte de lo que me gustaba hacer, de mi vida extraescolar. Ya cuando me fui a hacer el high school a un internado, como tenía mucho tiempo, solo o con amigos empecé a tocar la guitarra y a cantar. Ahí empecé a interesarme por mi gusto musical. Descubrí a Bon Iver, John Mayer y un montón de artistas que tocaban muchísimo la guitarra y componían más estilo cantautor. Eso despertó ese lado de querer hacer canciones.
Y eso te ha llevado a hacer Loverboy, que sale dentro de nada. ¿Muchos nervios?
Sí. Ahora que no queda nada para sacarlo, siento que necesito más tiempo. No sé, siento que todo está yendo muy rápido pero en verdad tengo muchísimas ganas de que salga, de que la gente lo escuche y, a partir de ahí, empezar a darle caña.
¿Cuánto tiempo de trabajo hay detrás?
Llevo dos años haciéndolo. Es mi primer álbum, financiado al cien por cien por mí, entonces esas cosas van más despacio.
El disco recorre distintas etapas de una relación amorosa. ¿Has pasado por todas ellas durante su creación?
He pasado por todas ellas y creo que un par de veces, de hecho (risas). Lo empecé con un desamor, una ruptura, y salieron un montón de canciones con las que empezar. Luego, a lo largo del disco, he vuelto a vivir el mismo proceso, así que ha estado todo bastante fresco.
acero-henry-semler-edit-04.webp
¿En cuál de ellas te sientes más inspirado creativamente?
Cuando estás en la mierda. Para mí es cuando salen las ideas más interesantes. Hay bastantes canciones en este disco que son positivas y hablan de enamorarse, que también me encanta. Pero cuando estoy más conectado y cuando más tengo que decir es cuando estoy, de alguna forma, sufriendo. Es una pena pero es así.
Hablando de inspiración, ¿te mudaste a Madrid en busca de ella? ¿Te sentías limitado en Barcelona?
Sí. No creo que sea por Barcelona sino simplemente por mi situación ahí. No acababa de encontrar mucha gente con la que quería trabajar, con la que quería empezar a producir, a hacer un proyecto. También me apetecía un cambio de aires en general porque me he ido moviendo a lo largo de mi vida. Ahora que llevo cinco años en Madrid creo que me pasa lo mismo. Pero sí, me vine aquí sin conocer a nadie y tuve suerte de conocer a mucha gente de la música muy rápido, de conectar bastante y de sentirme inspirado. Madrid me vino muy bien en ese sentido, pero curiosamente he conocido a todos mis artistas favoritos, que son de Barcelona, que son catalanes, por Madrid. Había y hay gente en Barcelona superguay, lo que pasa es que no estaba encontrando los canales para conectar con ellos.
¿Te planteaste hacer carrera en Estados Unidos?
Sí, me lo planteé varias veces pero, de alguna forma, siempre me apetecía más vivir en España. Tengo un hermano en Nueva York, por ejemplo, tiene una banda ahí y tiene una carrera maravillosa. Pero sí, no sé, siempre me he sentido más atraído por el estilo de vida de aquí.
“Hay bastantes canciones en este disco que son positivas y hablan de enamorarse, que me encanta. Pero cuando más tengo que decir es cuando estoy, de alguna forma, sufriendo.”
Preparando las preguntas busqué tu nombre en Google y muchas noticias eran rollo: “El músico al que rechazaron en Operación Triunfo...”. Cuéntame cómo fue aquello.
Lo recuerdo muy bien. Fui al casting a ver qué pasaba y fui pasando de fase. Entonces dije, ostras, igual acabo en Operación Triunfo. Mirando atrás, tuve suerte de que no me dijeran que sí, fue un no positivo. No sé si me hubiera encantado ese formato. Por como soy y lo que hago, creo que hubiera sufrido un poco. Pero también en ese casting conocí a Gerard, que acabó yendo al programa, ahora ha sido el productor de diez de las doce canciones del disco. También conocí a un par de amigos más que tengo ahora en Madrid, así que fue bastante fructífero.
Más allá de ese posible sufrimiento, ¿crees que te hubiera ido mejor?
No lo sé, lo he pensado varias veces. Siempre he tenido mi forma de hacer las cosas y un estilo propio muy marcado, pero no sé si en ese momento hubiera tenido la fuerza de salir de ese programa y decir: no, yo voy a hacer lo que me apetece. Y no sé si igual hubiera pecado de intentar agradar a demasiadas personas. Igual me hubiera ido genial pero igualmente siento que, por la forma en la que he hecho las cosas en los últimos años, me ha dado tiempo a encontrarme a mí mismo dentro de mi música y encontrar una voz que me encanta. Y eso no sé si hubiera pasado.
La mayoría de los medios completaban la frase con ‘y ahora ha ido al Benidorm Fest 2025’. ¿Dirías que fue el momento más importante de tu trayectoria?
Fue una oportunidad brutal y me abrió bastantes puertas. Además, me lo pasé increíble y aprendí muchísimo. Nunca me había movido en un ambiente así, como de tener que plasmar un proyecto musical en la tele, que no es tan intuitivo como parece porque en realidad es mucho más tele y mucho menos música. Pero me sentí muy apoyado tanto por la gente del Benidorm como por la gente de RTVE. Iba con el miedo de que no me entendiesen y fue completamente al revés, me animaron muchísimo. Entonces, de puertas hacia afuera no hubo una explosión de oyentes ni de fans muy heavy, pero de puertas hacia adentro me dio la oportunidad de firmar un par de contratos que me han permitido terminar este disco como yo quería y estar haciendo lo que estoy haciendo.
Y ahora, ¿hacia dónde quieres encaminar tu carrera?
Quiero ser un artista de directo, quiero girar muchísimo. Ahora mismo mi meta es esa, que con este disco empiecen a salir más oportunidades de directo. Luego, hago un tipo de música muy anglo en cuanto al sonido y al approach. Es un tipo de música sobre la que, en muchos rincones de la industria, te dicen: no sé si esto va a funcionar aquí en España. Mi meta con este disco y con lo que viene es romper eso, porque tanto yo como todo el mundo que me rodea escuchamos muchísima música de fuera, así que casar eso con letras en español y con un chaval que vive aquí en Madrid me parece bastante lógico.
acero-henry-semler-edit-03.webp