Estamos en un momento en el que todo pasa demasiado rápido. Cambios, tensión constante, nostalgia, caos… y la sensación de que no podemos controlar nada. Pues algo así pasa en Cosquilleo, el último single de Hanz Ruiz. Y, aunque el título suene ligero, lo que hay dentro es puro nervio. Pero vamos por partes.
Entre ese ruido constante se encuentra el nuevo proyecto del catalán: un power trío con Ignasi Mir a la guitarra y Joel Llauradó en la batería. Llevan juntos desde 2023 sacando perlas que destilan su estilo personal: unas guitarras nerviosas a lo Green Day con el diseño sonoro de Trashi o Barry B. Si les ves, Gabriel parece uno más. Una identidad que apunta a consolidarse en su álbum debut.
Aunque mayo ya trae calor, Hanz Ruiz nos trajo Frío como primer adelanto del disco. Casi un año más tarde sale Cosquilleo, un cañonazo de indie rock que nos da pistas de lo que viene. Si antes hablaba de culpa tras una ruptura y tener que convivir con “este frío otra vez”, ahora ilusiona. ¿Se habrá pillado Hanz y nos lo está dejando caer? Hay amor, emoción y un punto de nerviosismo, hasta dedicatorias como Buenos genes (que alguien le mande el tema a Rels YA). Pero también habla del vértigo por empezar de nuevo y mostrarse vulnerable. En resumen: un salto al vacío, una obligación a atreverse con el riesgo emocional.
El vídeo no se queda atrás, y es que con este trío es imposible que no haya caos (pero del divertido): se pasean, bailan, saltan y disfrutan. La vibra es la de un ensayo en un garaje pero perfectamente pulido. Vaya, que podría ser un concierto. Aunque solo salen ellos, el protagonista es el rojo que se come el fondo y funciona como tributo explícito a la estética de Billie Joe Armstrong.
La naturalidad de la letra junto a la energía desordenada, pero pulida, de la melodía crean la combi perfecta para este tema. Hanz Ruiz canta lo que siente sin rodeos, con esa ilusión que desborda todo el tema y que lo atraviesa de principio a fin. Como salir a la calle en primavera y notar que todo está un poco más vivo.
