Cuando coges un vuelo desde México hasta Barcelona para dar un concierto solo hay una posibilidad: que sea un conciertazo. Y así fue.
GRLS, el dúo mexicano formado por Diego y Lucca, aterrizó en Laut de la mano de
BERSHKA MUSIC x DICE con un directo que fue de menos a más, acumulando intensidad hasta terminar en una auténtica explosión.
No hace falta conocerles de hace mucho ni saberse todas las canciones a la perfección. Hay algo en sus ritmos y sus melodías que te hace conectar con su vibra muy rápido. El concierto arrancó de forma más chill, dejando espacio para apreciar su faceta electrónica y una producción que combina lo digital con percusión y guitarra. Una demostración de que detrás de los beats hay también talento instrumental. Mientras tanto, la sala empezaba a entrar en calor.
La intensidad fue creciendo poco a poco, pasando de temas más nostálgicos y recientes como donde? o ya no me siento tan mal, de su último EP, Pink Lemonade, a temas como gun o kasbah, que la sala cantó y disfrutó de principio a fin. Pero la sorpresa de la noche llegó con la aparición de Rivvaa, que se sumó al dúo para interpretar varias de sus colaboraciones. La energía que desprendían y la complicidad entre los tres sobre el escenario se contagiaban al instante.
Una de las cosas más disfrutables fue precisamente el ambiente que se creó. En una sala como Laut, donde el escenario y el público casi se funden, acabas sintiéndote parte de algo sin saber muy bien cómo. Da igual si has venido con colegas o por tu cuenta porque, durante ese rato, todos estáis en la misma.
Y entonces llegó pro-love. Personalmente, mi favorita y, a juzgar por la reacción de la sala, también una de las más esperadas. La energía alcanzó su peak entre saltos, gritos y un público completamente entregado, con Diego y Lucca compartiendo el descontrol desde arriba y también desde abajo, en medio del mosh pit y saltando entre el público. De hecho, la repitieron y, normal: es tan corta y tan adictiva que cuando termina te quedas con ganas de más.
Cercanos, disfrutones y llevando el orgullo mejicano por bandera, GRLS firmaron un directo que fue más allá de cantar sus temas pegadizos. Demostraron soltura en la producción, recursos instrumentales y, sobre todo, mucha conexión con el público, algo tan importante, si no más, que la propia música.