Más de diez años de carrera a las espaldas de Gera MX para que sea en 2025 cuando decide venir a España. Pero no nos vamos a quejar. El rapero mexicano ha estado de gira presentando su último trabajo, Las que escribí y nunca saqué, además de muchos de sus clásicos, para que muchos de sus fans tuvieran la oportunidad de disfrutarlos en directo por primera vez, y solo por eso hay que estar de enhorabuena. De nada sirve echarle en cara que no nos visitara con Los niños grandes no juegan o El vicio y la fama; ya nos ha tachado de su checklist y solo queda esperar que el calor sentido le haga volver. ¿Quizás con Modo fantasma, su próximo EP, también nos haga un hueco?
Con una larga carrera sobre el beat, Gera MX es sin duda uno de los referentes del hip hop mexicano, un middle child que ha hecho que el old school con las raíces más yankees siga vigente en un país que es considerado como uno de los más raperos del mundo. Gracias a su trabajo, el boom bap nunca ha dejado de estar presente en la industria del país norteamericano y gracias a su atrevimiento, ha traspasado sus estándares. Modo fantasma viene para llevar estos aún más lejos, y el blues, el jazz o soul se suman a su catálogo en un EP de cuatro temas que es la antesala de algo mayor.
Creo que es tu primera vez tocando en Madrid.
Sí, es la primera. Tengo mucha emoción, es una de las ciudades que uno sueña de niño.
También fue tu primera vez en Barcelona ayer. ¿Cómo sentiste todo?
Bien. Una de mis canciones favoritas es Noches en BCN, de ZPU. Yo le decía a Revolver, wow, es nuestra primera noche en BCN rapeando. Supercontento. 
¿Y en España en general?
A España ya habíamos venido, pero para cantar en La Velada del Año con Rivaldios. Es la primera vez rapeando con un show mío y estoy muy contento. Es como la primera vez que empezamos en México o en Estados Unidos, es ir abriendo los niveles, desbloqueando los checks y disfrutando del cariño de la gente.
¿Cómo habéis tardado tanto tiempo en venir para aquí? Tienes una carrera muy extensa y mucho público.
Nos tardamos un poquito más de la cuenta porque México es un país grande. De pronto como que el librito del artista te dice, tocas en México y luego Nueva York, Chicago, etc. Por estar haciendo la tarea de arriba descuidamos un poquito la de Europa, pero ya estamos. Más vale tarde que nunca.
Un poco sí que nos has descuidado… Aquí tienes mucho fan.
Me he llevado una sorpresa gigante al saber que sí me escuchan mexicanos aquí, pero también mucho español y mucho colombiano, ecuatoriano, boliviano, etc. Estuvo diferente a lo que esperaba.
Imagino que el show de estos días por España estará centrado en Las que escribí y nunca saqué.
Sí, pero cuando es la primera vez en otro país, doy el recorrido desde el primer álbum hasta el último.
Hablando de este disco, aunque es verdad que has probado muchos sonidos desde tus inicios, como en Mustang ‘65, vuelves a presentar algo más clásico tuyo. Ese sonido duro, boom bap. ¿Por qué te sientes tan cómodo en este estilo?
Porque amo rapear. Ahora todos son trending, todos son TikTok, todos son redes sociales. Yo tengo una frase que le digo a la gente cuando me quiere poner a hacer algo que no me gusta: ahorré durante mi carrera para hacer lo que me gusta y no lo que está de moda. Amo el sonido, amo el boom bap, amo el rap. Es lo que me llevó a enamorarme, poder escribir frases que la gente se pudiera tatuar o recordar para siempre.
¿Qué atmósfera te transmite a ti para hacerte escribir lo que escribes?
La libertad de expresión. La gente puede juzgar desde donde te ve y desde donde estás hoy en día, pero cuando escucho un ritmo o me encuentro con un lead en el estudio, hace que saque lo mejor de mí, que pueda escribir lo que pienso y lo que está pasando en el mundo. Por eso me siento tan cómodo, es donde me puedo desahogar de la mejor manera.
El parecido del nombre de este disco con el anterior, Las que te escribí y nunca te canté, y la diferencia con el sonido me da a entender que son las caras de una misma moneda.
Sí, es un yin-yang. Las que te escribí y nunca te canté es el corazón, y Las que escribí y nunca saqué es la mente. Tenía una intriga personal sobre cómo podría rapear con un violín, con un saxofón, con tres trompetas, una armónica, pianos… Que fuera prácticamente un show, como un unplugged en vivo. Con este disco lo logré, lo presenté el año pasado y fue increíble. Fue disfrutar de mi propio show como invitado.
Al ser tan distinto, ¿cómo se lo tomó tu fandom más tradicional?
Increíble. La gente apreció mucho ese contraste. Escuchaban el disco en directo y decían, ya fue todo. Y de repente salíamos Revolver y yo a rapear. Fue increíble.
Desde aquí se tiene la idea de que México es un país muy rapero. Por eso te preguntaba, no sé si es más difícil salir del sonido allí.
Sí, cuesta. Pero las nuevas generaciones de corridos tumbados, el house y esas cosas, se han creado como una licuadora musical en los festivales y creo que la gente, a pesar del hate, se está abriendo más. Yo me la paso festivaleando todos los fines de semana y puedo decir que realmente hay una empatía de varios públicos apreciando a la gente que se la está buscando. Se acabó el prejuicio de que si eres rapero solo puedes hacer eso.
“Ahorré durante mi carrera para hacer lo que me gusta y no lo que está de moda. Amo el sonido, amo el boom bap, amo el rap.”
No sé si en México existe el término mochilero, como backpackers, esa gente que tiene mucho sentido de pertenencia con el hip hop y se pueden poner un poco intensos.
No me suena, pero queda ese segmento social con el sentido de pertenencia a raperos, sí. Sin embargo, cuando creces en una colonia como en la que yo crecí, es más importante que tu mamá y tu hermana coman bien a que otro rapero diga que ya no eres real. Real mis huevos, tengo que salir y usar mi arte para poder mantener a la familia.
¿Has chocado contra este colectivo alguna vez?
En algún momento sí, y con algunos muy importantes de ese rubro. Pero siempre tranquilo porque también he hecho eventos de batallas escritas, de rap underground, como diciendo, dale, llegó un poco de capital, más del esperado, volvamos a hacer eventos de rap. Yo lo quiero organizar con ustedes y que sigan cantando y que la gente escuche lo que yo escucho. Siempre voy a ser rapero de corazón.
Me acabas de hablar de batallas escritas y creo que eres muy aficionado al freestyle. Tienes un tema con Aczino.
Sí, tengo batallas con Aczino, con Jack o con Eptos. En mi infancia era fan de las batallas escritas pero me decidí por los discos y por las producciones.
¿Sigues pendiente del panorama?
Más que pendiente, soy fan. Justo ha sido la Red Bull 20 Aniversario y ver un Aczino contra Hadrián fue como ver a las Tortugas Ninja contra los Power Rangers.
¿Y qué te parecen los nuevos referentes de freestyle?
Tengo una opinión muy real de que lo nuevo me gusta pero lo siento como un deporte. Es más cuadriculado, como una ciencia que tienes que estudiar, mientras que el freestyle de antes era realmente un estilo libre. Era decir como lo que te tuviera que decir para ofender, subir y metriquear buscando el mejor delivery posible. Ahora hay un patrón que muchos de la nueva escuela usan y terminan por caer en el mismo agujero negro. La escuela de antes era como ver un ataque diferente en cada freestyle.
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Hablando de los corridos tumbandos, que has mencionado antes, puede ser de lo más internacional que esté exportando México últimamente.
Sí y no. Porque mira, si lo tomas desde un ángulo regional, el regional siempre ha sido mundial. Juan Gabriel, Vicente Fernández, hasta Rocío Dúrcal, que era española, se pegó con el mariachi mexicano. Los corridos tumbados y corridos verdes, como llamamos a los más motivacionales, simplemente le agregaron una vestimenta menos tradicional en todo, letras más modernas y se convirtió en lo que ahora se conocen como los corridos. Creo que sí llevan más de veinte años dominando la industria en todo lo que tenga que ver con el regional.
Me refería más en el sector de lo urbano.
Sí, antes era más adulto el tema y era mucho más caro un boleto. Todo era más high class y ahora es más urbano y se visten de una manera chingona, pero están llenando los lugares que llenaba Juan Gabriel. Se ha actualizado.
¿Ha habido miedo dentro de lo que es el urbano más tradicional de que quitara espacio?
Siento que no, porque ha tenido el apoyo de artistas grandes como Natanael, Peso Pluma, etcétera. No cerraron la puerta y se pusieron a trabajar con muchos artistas urbanos y al revés. Es lo que te digo, hay más de empatía de los públicos en esta generación. Cuando sales a cantar el tema, la empatía social del público se ha vuelto muy buena para todos.
He tenido la oportunidad de escuchar tu nuevo EP, Modo fantasma. Qué sorpresa ese rollo jazz, soul, blues.
Maldita sea, escuché algo de blues, me traumé y dije, quiero hacer esto. Le hablé a Ervin River, un artista de Ciudad Juárez, y él es de una mezcla tremenda. Pinche country con el paso de Texas. Él tenía una situación personal complicada, en su momento me ayudó y pensé que este EP le iba a servir a él también. Desde niño me encantan el blues y el jazz, pero cuando me terminé de enganchar con esto fue con la movida de Ray Charles, los Jersey Boys, James Brown… todo eso. Tenía que agregarle este sonido antes de que cerrara el año para que la gente se lleve algo.
¿Y te ha costado más trabajarlo que otros discos?
No, me he divertido mucho porque le hablé a la gente correcta. Al bajista correcto, al saxofonista correcto, los beats correctos.
También quería preguntarte por tu colectivo. Este año has tenido un año tremendo de música y también ha salido el Rich Vagos Mixtape V.3.
Me encanta, es el disco más adulto que hemos podido entregar. Se criticó que le llamáramos mixtape, pero es que al inicio era una mixtape. Cuando escuchábamos los temas ya no podíamos quitar ninguno, íbamos a contrarreloj y quedaron algunas canciones mencionando la palabra mixtape y se quedó así. Soy muy fan del formato porque es algo para estar consumiendo y regresarlo y volverlo a poner. En los discos tienes que ser muy fan para poder apreciar el concepto. Siento que al final del día el nuestro no está conceptualizado. Es un volumen tres de la serie que íbamos tirando hacia un lado, hacia una esencia. Le dimos la textura, el color, todo, pero cada quien sacó lo que tenía en su cabeza.
“Cuando creces en una colonia como en la que yo crecí, es más importante que tu mamá y tu hermana coman bien a que otro rapero diga que ya no eres real. Real mis huevos, tengo que salir y usar mi arte para poder mantener a la familia.”
¿Es distinto escribir para ti que para el grupo?
Sí, para el colectivo lo hago más divertido, recibo más opiniones, más retroalimentación de mis amigos. Cuando es para mí, no hago que nadie escuche lo que estoy escribiendo y me encierro. Llego al estudio y le hablo a los veteranos de guerra y les explico. Con el colectivo es una ola que vamos a surfear todos.
Tendrás más presión al escribir para ti solo.
Sí, porque la gente espera algo cada vez más grande, más grande, más grande. Pero también llegué a un punto en mi carrera de que, dale, si toca gozarla, pues a gozarla.
Cuando estás trabajando con Rich Vagos, ¿tienes que meterte en modo ‘jefe’ alguna vez? Al final es un sello que tú encabezas.
Creo que no. Influye mucho que el que me enseñó a rapear sigue siendo de mis mejores amigos y es parte del sello. En todo caso, entro en modo líder. Soy el líder de esta madre, pero el jefe… no podría hablarles mal, en plan, hoy se va a hacer así. No podría, me sentiría hipócrita y ni siquiera sería yo.
Para ir acabando, ¿que deparará el 2026?
La gira de Estados Unidos con Alemán de Rich Mafia y el Vive Latino. Acabando ese show, planeo descansar unos ocho meses para darle inspiración al cerebro. Tengo el próximo disco al ochenta por ciento; Por amor al arte, que creo que va a ser el disco más mainstream de toda mi carrera. En cuanto a colaboraciones y a sonido.
¿Alguna de las colaboraciones puede ser española? Aunque no sea para ese disco, para otras cosas, ¿has colaborado con algún artista español?
En general sí: con Iván Nieto, con Tote King, Juaninaka. Tenemos buenas relaciones, estamos con muchos rappers veteranos y OG de acá de España. De los nuevos no he grabado con nadie.
¿Tienes alguno en mente que te guste de los nuevos?
El Hoke. Es un monstruo para metriquear. Tendría que ponerme a pensar para colaborar con él.
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