Los que conocemos a Funzo desde hace años sabemos de sobra que es un espíritu libre. Un chaval vacilón que hace lo que quiere cuando le da la gana y como le apetece. Ya lo vemos en su música: lo mismo te saca un tema para bailar con una cerveza en la mano que una canción para dedicar entre lágrimas al amor de tu vida. Pero, oye, eso a mí me mola. Después de casi una década colándose en las listas de éxito junto a su hermano en Funzo & Baby Loud, decidieron separar sus caminos. Con un EP y varios singles en solitario, el pequeño de la familia acaba de publicar su primer disco, TDAH. Un álbum donde el alicantino vuelca todo lo que pasa por su cabeza a través de diecisiete canciones completamente distintas entre sí.
¿Tienes TDAH?
Sí, tengo TDAH. No es algo que suela ir diciendo, pero sí.
Al tener déficit de atención, ¿te cuesta más centrarte en componer o no te afecta?
Me afecta en todo lo que requiera estar sentado en un sitio haciendo una tarea. Con los años estoy empeorando (risas); antes me costaba menos con la medicación.
El año pasado sacaste La capital del Mediterráneo, un EP dedicado a tu tierra, nada que ver con lo que sacas ahora.
Era algo que necesitaba. Llevaba muchos años dándole vueltas y, tras separarme de mi hermano, lo tuve claro: quería hacer algo inspirado en mi ciudad.
Acabas de sacar tu álbum en solitario, ¿la reacción de la gente fue la que esperabas?
La reacción nunca es como uno espera. Por una parte, me sorprende que a la gente le encante que en un disco haya más de diez géneros musicales; por otra, uno quiere vender diez millones de copias (risas). Estoy contento y mis fans también, eso es todo lo que importa.
Han pasado casi tres años desde que se acabó Funzo & Baby Loud, ¿por qué esperaste tanto a sacar un álbum? ¿Necesitabas reposo?
Realmente, el último trabajo de Funzo & Baby Loud fue hace dos años y no terminamos la gira hasta finales de 2024, así que tardé cuatro meses en empezar con los singles. Hubiera molado empezar directamente con un disco también, supongo, pero necesitaba sacar singles para poder crear tranquilo un disco largo. No quería algo de ocho temas, quería poder girar por España con dos horas de show.
Después de dos álbumes y un EP en conjunto, ¿cómo enfrentaste el reto de lanzar un disco solo?
Con incertidumbre pero con más ganas. La vida es así, no sabía cómo iba a reaccionar la gente, pero cuatrocientas mil personas me escuchan cada mes, así que estamos en el camino.
Tiene diecisiete canciones, salió un 17 y la gira empieza otro día 17, ¿casualidad o estaba planeado?
Mmm, buena observación.
Tres de los cinco adelantos que salieron eran colabos, ¿por qué no te guardaste los feats de sorpresa como hacen otros artistas?
Pensamos que estaban demasiado guapas las colabos como para meterlas como canciones corrientes del disco. Puede que pierda ese factor sorpresa, pero si tienes un tema con el putísimo Fyahbwoy no te quieres privar de hacerle un videoclip y unir fuerzas.
De canciones en solitario, adelantaste Nena y Prettyface, dos canciones bastante distintas. ¿Qué tienen de especial para que salieran antes?
Nena es muy especial, es un poema dedicado a su destinatario. Prettyface simplemente está guapísima. Tampoco nos complicamos mucho: si creemos que es un hit, pues pa’lante.
A simple vista puede parecer que no hay línea temática, pero si prestas atención a las letras te das cuenta de que la mayoría van del amor en todas sus formas. ¿Te sale más natural hablar de amor que de otros temas?
Uf, sí. Intento ponerme vacilón pero no siempre lo consigo. Sí creo que cada vez abro más las letras; hace años solo hablaba de amor desde un punto de vista adolescente y directo. Ahora trato temas como el paso del tiempo o la vulnerabilidad, canciones de más prepotencia y fashion, y cada vez con letras más complejas. Tengo que volver a hacer letras de mierda, seguro que así me va mejor.
En TDAH hay muchísimos géneros musicales diferentes: desde baladas a pop rock, pasando por electrónica o bossa nova. Ya no te falta ningún estilo por probar, ¿no?
Al revés, estoy un poco arrepentido de no haber tocado más palos y de haber hecho algo más loco. Amo el metal, el jazz, el soul, la salsa y podría haber complicado más las cosas, pero supongo que me cagué un poco. Hay que cenar, joder.
La portada está llena de caos, en cada esquina pasa una cosa diferente, ¿qué querías representar?
La portada es una fiel representación de mi cabeza, aunque de mi cuarto también, si te soy sincero. Queríamos plasmar ese caos y el desorden que hay en mi manera de componer y trabajar. Creo que se ha conseguido.
Tanto la portada como la estética de los vídeos parece que tienen un filtro que da vibras de los noventa, ¿no crees?
Uf, no sé qué decirte. Con lo que me han cobrado espero que no sea porque se ve cutre.
TDAH viene con vinilo, el primero que sacas además. ¿Qué significa para ti sacarlo en formato físico?
Para mí no significa absolutamente nada, pero sé que para el público sí. Es un bonito elemento de coleccionismo para un fan, y ahí es cuando cobra todo el sentido para mí. Es como regalar una foto a alguien: en sí no vale nada hasta que le das el sentido. Yo no tengo tocadiscos.
Ahora mismo, a nivel profesional, ¿cómo os encontráis tu hermano y tú? ¿Seguís quedando en el estudio?
A nivel profesional, cero. Creo que lo necesitábamos. No hablamos de música; si estamos juntos queremos reírnos y estar a gusto, no forma parte de nuestra relación hablar de nuestros proyectos, sobre todo por su parte. Él va a su ritmo y podemos hablar de cualquier tontería menos del trabajo. Necesitábamos que eso fuera así.
¿Sigues escuchando las canciones que hacías con tu hermano?
Últimamente escucho muchísimo Contra todo(s), pero sí, soy fan de mí mismo (risas).
Centrándonos en tu álbum, ¿qué queda de Funzo & Baby Loud en él?
Absolutamente todo. Probablemente es el disco que hubiera compuesto estando en el dúo.
Dijiste que incluirías las canciones de Negative Cloud en la gira, ¿ya pensaste qué porcentaje del setlist le vas a dedicar?
Calculo que entre un 17,67 % y un 34,8 %.
Con tu anterior proyecto hiciste sold outs en espacios como el WiZink o Sant Jordi, ¿tienes presión por llenar salas ahora?
Por supuesto. El día que no tenga presión será cuando vuelva a estudiar.
¿Qué podemos esperar de esta gira? ¿Habrá un nuevo formato?
Podéis esperar a un chaval con sus colegas llenos de energía haciéndolo lo mejor que saben.
Y de ti, ¿qué podemos esperar este año?
Espero ponerme muy, muy fuerte.

