Cada 1 de enero, la gente escribe sus propósitos de año nuevo para empezar un nuevo ciclo, y Fontán no iba a ser menos. 2026 apunta a ser un antes y un después para Samu y Carlos. Tras la gran recepción de su primer trabajo, el EP Viaje pendular, estaba claro que podían aspirar a más. La prueba: su álbum debut, Atravesar el fuego. Aunque el LP ya había salido en digital, la cosa no podía quedar ahí. Ahora, casi coincidiendo con su aniversario, renace en forma de vinilo y con una nueva portada.
Lo importante, en cualquier caso, es lo que ocurre en Atravesar el fuego. Bajo el halo del indie-rock, el álbum se mueve entre dos vertientes: una más enérgica y al puro estilo rock, y otra que mantiene ese sonido pero desde lo íntimo. Bajo la producción de Isaac Rico y las letras honestas de Fontán nace “un manifiesto sobre la resistencia y la reinvención” en tan solo nueve canciones. Y es que ese ‘fuego’ son nuestras hogueras personales, el cúmulo de emociones que nos queman por dentro. El álbum habla sin tapujos de la ansiedad, de ese miedo por lo nuevo o de nuestra percepción propia. Pero no busca hundirte, sino que te anima a plantarle cara a todo. Con el ritmo que tiene, casi parece pensado para cantarlo en el coche y desahogarte. 
Desde el inicio, con Acompañado de mí, ya queda claro que somos nuestro propio ‘amienemigo’ luchando entre la confusión y la esperanza de El temporal. Que hay que Tocar el cielo y reconectar con lo perdido por “jugar a ser mayor” (Atravesar el fuego), pero sin olvidar el tiempo. Un lapso que nos enfrenta a la putada del paso del tiempo como en Nada vuelve a ser, pero que nos hace ver que aún tenemos mucho por delante (Hay tiempo para todo). Deja sus huellas y recuerdos en Costa da Morte, la última canción. Siete minutos de tema (casi una quinta parte del LP, y merecidos) que no se hacen pesados pese al tiempo. Cierra con el sonido del mar y las olas, dejando una sensación de calma tras habernos tenido que enfrentar a nuestras ideas. Poco tiene que ver este final con la voz ronca del inicio. Las emociones siguen ahí, acompañadas de guitarras y batería, pero el ambiente es otro. Un cambio que se siente natural, como los mismos sentimientos. 
Un álbum con tanta vida propia necesita sacar y transmitir toda esa energía. La solución: Paralelo Tour. Sumado al vinilo, Fontán estrena nueva etapa con su primera gira. Con The Music Republic en la sombra, el dúo madrileño se embarca en una serie de conciertos conjunta con el grupo valenciano Nuevos Vicios, recorriendo tanto salas como festivales. No sé cómo gestionarán todas esas emociones en directo, pero parece que tocar lo que sienten les funciona… y a quienes los escuchan, también. Igual hasta nace una terapia-grupal-musical.
Track favorito: El temporal