Tras años navegando entre las sombras del pop experimental y la profundidad mística de su herencia andaluza, Eva Calyza ha decidido que ya no necesita pedir permiso para ocupar su lugar. Su nuevo single, Popstar, no es solo una canción, sino un statement que presenta como resistencia frente a quienes cuestionaron su credibilidad. Eso sí, en tono Benidorm Fest, al tratarse de su propuesta para el concurso. Sea como sea, Calyza transforma el óxido de un desguace en un altar de luz de neón, demostrando que la verdadera estrella nace de la capacidad de reconstruirse con sus propias piezas.
Eva, acabas de lanzar Popstar. Después de años de ‘pedir permiso’, ¿en qué momento exacto esa duda se convirtió en el ‘sí, soy’ que escuchamos hoy?
Ha sido más un proceso que algo que haya aparecido en mi mente de golpe. Pero si tuviera que decir algo, diría que en verano del año pasado. Hacer un primer álbum e ir conociendo la industria a fondo me han hecho situarme en esta idea de: esto es lo mío y lo voy a defender con uñas y dientes.
Tu música siempre ha sido un híbrido complejo: pop experimental, folclore andaluz y electrónica. ¿Es Popstar el punto de equilibrio donde estos mundos dejan de pelear para empezar a bailar juntos?
Pues mira, no lo había pensado pero rotundamente sí. Siento que con Popstar he llegado a un sitio, ahora puedo quedarme en este ‘lugar’ que he encontrado y hacer música desde aquí.
Se dice que este tema nace de una “herida concreta”: el comentario de que no eras ‘creíble’. ¿Cómo se transforma ese veneno externo en el combustible necesario para presentarlo como propuesta para el Benidorm Fest?
Que me hagan comentarios, cuando son constructivos, me parece perfecto porque siempre estoy abierta a mejorar y aprender. Pero si no hay nada más detrás, me molesta. Soy muy cabezota, y Popstar nace de la intención de demostrarle al mundo que esos comentarios están equivocados.
Has elegido un desguace para el videoclip, ¿qué tienen de pop el óxido y los coches apilados? 
Ese escenario me parece muy pop porque artistas como SZA lo han usado, y también hay algo provocador y sexy en mujeres ocupando espacios ‘de hombres’.
¿Es una metáfora de reconstruirse con piezas de lo que otros desecharon?
En realidad la metáfora es más la de la flor de loto: la capacidad de hacerte a ti misma a pesar de los obstáculos o lo feo de alrededor.
¿Cuánto de Eva Calyza es un personaje diseñado y cuánto es una exposición cruda de tu realidad?
Mis canciones parten siempre de experiencias personales, pero luego esa imagen mental se exagera, se modifica, se adorna. Así que en ese sentido hay una mezcla. En cuanto a Eva Calyza, diría que es mi… ¿aspiración? Es una versión mejorada de mí: más segura, más atrevida, menos preocupada.
En el videoclip te acompañan ocho bailarinas. ¿Por qué era vital para ti transmitir que el pop, lejos del ego, es ante todo comunidad?
De adolescente nunca fui la popular, siempre era la de al lado. Es un tema interesante porque durante mucho tiempo, las películas y series solo han mostrado un tipo de chica exitosa, pero cada vez más se ven historias que antes estaban en un segundo plano por no encajar en el molde. Todas podemos ser estrellas del pop, y es necesario que haya ejemplos reales de eso. Además, nos han metido en la cabeza que tenemos que ser individualistas, pero haciendo las cosas en equipo llegamos todas más lejos. Aquí hay hueco para todas aunque nos hagan creer que no.
Lanzaste Marca divina en mayo de 2025, explorando lo terrenal y lo celestial. ¿Qué queda de esa Eva mística en esta nueva etapa más directa y rotunda?
Necesité atravesar todo ese proceso más místico y de reflexión en Marca divina para llegar a esta nueva etapa llena de conclusiones, por decirlo de alguna manera. Pero no me olvido de lo anterior: sigue ahí para revisitarlo. Los procesos siempre son en espiral y hay que volver a ellos para seguir avanzando.
Has pasado por salas como Clamores y festivales como el Alma. ¿Qué te ha enseñado el directo que no pudieras aprender en el estudio de grabación?
La actitud y la energía, sin duda. Las tablas. Eso no te lo da la tranquilidad de un estudio. Estar encima del escenario te enseña a resolver las cosas rápido y también la importancia de estar presente en el mensaje que estás mandando fuera, para que el público pueda conectar contigo.
Tus temas han sido seleccionados dos veces en la feria BIME. Como artista independiente que crece a ritmo vertiginoso, ¿cuál es el mayor muro que has tenido que derribar en la industria?
Creo que la dificultad de entrar en la industria cuando no tienes contactos. Todo el mundo está saturado y no tiene tiempo de prestar atención a un proyecto pequeño hasta que consigues logros sola, claro. Pero creo que en cuatro años he recorrido un camino muy largo como artista independiente.
El Benidorm Fest es un escaparate de alta intensidad. ¿Volverás a intentarlo en las próximas ediciones?
Sin duda. Es un formato que me gusta mucho, da visibilidad y mi público objetivo está ahí.
Todas podemos ser estrellas del pop, y es necesario que haya ejemplos reales de eso.”
Describes Popstar como una declaración de intenciones. Si pudieras enviarle un mensaje a la Eva de 2021, cuando empezó este proyecto, ¿qué le dirías sobre la constancia que mencionas ahora?
Le diría: tía, no dudes ni un momento de ti porque la constancia y la intención ya sabes que las tienes. Esto es un salto de fe, así que da el paso. Eso, y le daría un abrazo muy grande, ¡hemos pasado mucho para llegar hasta aquí!
La electrónica oscura y los coros vocales son parte de tu sello. ¿Hacia dónde se inclina la balanza en tus próximas composiciones? ¿Más oscuridad o más luz de neón?
Más luz de neón, aunque los sonidos más oscuros de la electrónica seguirán ahí. Tengo ganas de divertirme y de sacar esa parte de mí que se ve en Popstar o en canciones del álbum como Esta reina.
Después de ser reseñada en Spotify Equal y Jaleo , ¿sientes la responsabilidad de ser una voz referente para otras mujeres que, como tú, se sienten fuera de géneros musicales convencionales?
No siento una gran responsabilidad, pero me gusta pensar que ayudo a que otras artistas puedan dejar ir la necesidad de etiquetarse en un género si lo que quieren es probar y mezclar estilos. No tenemos que pasar todas por el mismo aro para que nuestra música sea válida y de calidad.
Finalmente, si Popstar es el cierre de una etapa de dudas, ¿cuál es el siguiente concepto que quieres conquistar?
Esta etapa tengo que afianzarla, pero el descaro es lo próximo que quiero trabajar en mi sonido.
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