A esta artista la rodea un aura de misterio difícil de descifrar. Esmeralda Colette se toma las cosas con calma; te saca un EP empezando por el final, con unos mensajes opacos pero, a lo mejor, más próximos de lo que escuchas en un primer momento. La narración de su historia es un work in progress que cuenta con una música, una escena y una estética singulares, y la trabaja mano a mano con su equipo y su círculo cercano. Vive en comunión con su espiritualidad, pero de eso es mejor que nos hable ella directamente.
Acabas de publicar la segunda canción de tu EP, que es una trilogía. ¿Estás contenta con los resultados a mitad del camino?
Estoy contenta, sí. A pesar de que es un proyecto autogestionado, está teniendo muy buena acogida, aunque me encantaría llegar a un público más amplio. El EP está constituido por seis canciones. Es una trilogía porque se trata de un disco en formato físico, un video-álbum y una pieza escénica que espero poder presentar a finales de octubre. De momento he sacado las dos últimas canciones porque las estoy presentando a la inversa, es decir, la primera canción publicada es la última del disco y con los videoclips igual: la historia se cuenta desde el final.
Es un proyecto todavía en proceso. ¿Tiene título?
Sí, es un proyecto que se está cocinando a fuego lento. Si eres exigente o tienes mucho dinero o tienes mucha paciencia. Y sí, tiene título, pero lo desvelaré cuando se presente en su totalidad, me gusta el misterio (risas).
En el EP está muy presente una parte de tu identidad: tus diferentes raíces, que juegan un papel muy importante en cómo te sientes. ¿Qué respondes cuando te preguntan de dónde eres?
Me interesa la identidad como rastro, soy una mezcla. Me preguntan a menudo de dónde soy; me racializan bastante por mi aspecto físico y me cuesta responder, pero mi madre es de una aldea despoblada de Os Ancares, mi padre de un pueblo minero de Huelva y yo me he criado en la periferia de Barcelona, rodeada de amistades y familias de orígenes latinos, asiáticos, árabes y de distintos lugares de la península. Soy de donde me quieren; me identifico más con la conciencia de clase que con un sentimiento nacionalista. Mi identidad es ontológica, no geográfica.
En tu origen hay presencia de Galicia, ¿el esoterismo gallego influye en tu música y en tu espiritualidad?
Siempre he sido muy espiritual sin saberlo. Me gusta el esoterismo que guarda la tradición oral de mis familias; no practico ninguna religión, pero tengo mis pequeños ‘rituales de supervivencia’. Me interesan lo místico y lo indescriptible, quizás porque no me siento de ningún lugar en concreto y, a la vez, de muchos sitios.
Galicia está presente igual que lo están otros lugares. En todas las canciones hay una parte sutil, pero importante, de field recording. En 999 se escuchan los sonidos que grabamos en una cueva de Galicia, y en Un brillo hay un patrón rítmico escondido típico de Galicia que grabamos en un castiñeiro.
Galicia está presente igual que lo están otros lugares. En todas las canciones hay una parte sutil, pero importante, de field recording. En 999 se escuchan los sonidos que grabamos en una cueva de Galicia, y en Un brillo hay un patrón rítmico escondido típico de Galicia que grabamos en un castiñeiro.
La música es una parte importante del EP, obviamente, pero quieres expresar tu idea como un conjunto entre lo audiovisual, el vestuario y la fotografía, ¿cómo se te ocurrió crear este mundo alrededor de esa idea?
Mi metodología es muy escénica. Vengo del teatro y siempre me ha gustado el cine; mi creatividad es plural. Me encanta hacer que convivan distintas disciplinas y liar a mis amigas en todo lo que puedo. Por suerte tengo amistades con mucho talento cerca vinculadas al mundo de la moda y el audiovisual, ellas me han permitido hacer realidad mis locuras.
Nunca pensé el disco como una demostración virtuosa de un género musical, más bien visualizaba o escuchaba un recorrido o una historia por narrar que se movía cómodamente por muchos estilos. Me gusta lo híbrido, así me siento. No importa cuál sea tu rama, sino cómo hagas el trabajo. Intento cuidar al equipo con lo que puedo y como puedo. Las ideas propias se construyen y crecen gracias al amor de quien te rodea. Sin implicación, perseverancia y complicidad no son más que eso, buenas ideas y ya.
Nunca pensé el disco como una demostración virtuosa de un género musical, más bien visualizaba o escuchaba un recorrido o una historia por narrar que se movía cómodamente por muchos estilos. Me gusta lo híbrido, así me siento. No importa cuál sea tu rama, sino cómo hagas el trabajo. Intento cuidar al equipo con lo que puedo y como puedo. Las ideas propias se construyen y crecen gracias al amor de quien te rodea. Sin implicación, perseverancia y complicidad no son más que eso, buenas ideas y ya.
El vestuario de la primera canción, 999, es el más original por el momento. ¿De dónde salió la inspiración?
El vestuario de 999 fue gracias a las maravillosas Sara Asensio y Marina Torrington (Venus Vulgaris); ellas son geniales, las amo. También es verdad que llevamos muchísima ropa del rollo al set y luego allí mismo nos fuimos disfrazando todas con la supervisión de Sara y Marina, fue divertido. Yo solo les expliqué de dónde me imaginaba que venían y a dónde iban esos personajes. Es un paisaje un tanto distópico donde todo cabe y se recicla. Los outfits se han construido con muchas prendas dispares y es gracioso porque, si te fijas, todos tienen mi cara, como si me hubiera reproducido igual que una arañita.
Quizás aún no se entienda, pero los vídeos están relacionados entre sí: 999 representa una culminación, la salida de algo, un nuevo inicio, y Un brillo es el momento previo, cuando la protagonista aún está encerrada bajo tierra. Entonces es como si me hubiera multiplicado y escapado, preparándome en buena compañía para cabalgar hacia nuevas batallas.
Quizás aún no se entienda, pero los vídeos están relacionados entre sí: 999 representa una culminación, la salida de algo, un nuevo inicio, y Un brillo es el momento previo, cuando la protagonista aún está encerrada bajo tierra. Entonces es como si me hubiera multiplicado y escapado, preparándome en buena compañía para cabalgar hacia nuevas batallas.
Casi un año después de lanzar 999, ve la luz Un brillo. Esa palabra no sale en la letra, ¿por qué se titula así?
Pasó más tiempo del deseado entre 999 y Un brillo porque ciertas injusticias me impidieron llevar a cabo el proceso como me habría gustado, pero todo sucede por algo y ahora estoy en un camino imparable. Un brillo viene de brillar, emitir luz viva y temblante; de encontrar la brecha en la cueva que nos impide ver. Vivimos en tiempos muy oscuros ahora mismo, la humanidad está en declive, somos testigos de atrocidades intolerables, pero no podemos olvidar nunca ese destello inexorable que nos guía. Es crucial encontrar estrategias de resistencia que nos iluminen.
Hay cierta vulnerabilidad, pero también suenas y luces amenazante en algún fragmento. ¿Era tu intención dar miedo como una forma de reclamar tu poder?
La vulnerabilidad es un superpoder en peligro de extinción, una suerte de resistencia capaz de disipar conflictos. Ser vulnerable sin dejarse oprimir es lo más valiente que hay. Cuando te dejas oprimir, estás automáticamente oprimiendo. Yo soy un peluche, pero si me jodes te arrastro.
El ángel que te sigue, sobre el que hablas, ¿son en parte tus amigas y, en definitiva, tu comunidad?
‘El ángel’ es una gracia, un duende, una suerte que me protege y que yo no persigo porque mis intenciones son buenas, supongo… (risas). Porque busco hacer cosas chulas y juntar a gente maja, no destacar desde la competitividad y los vínculos superficiales. Aunque ese ángel es muchas ‘cosas’ a la vez: es mi abuela, o mi intuición, o sí, mis amigas y todas las personas que me soportan y me ayudan. También espero que sea la justicia, que sabe acompañar y proteger a quienes lo merecen. Insisto, tenemos que estar juntas y organizadas, desde la ternura siempre, pero ahora más que nunca.
“La vulnerabilidad es un superpoder en peligro de extinción. Ser vulnerable sin dejarse oprimir es lo más valiente que hay. Yo soy un peluche, pero si me jodes te arrastro.”
¿Qué significa que en la primera escena del videoclip te sangren las rodillas? ¿Representa una caída?
La primera escena del videoclip representa el final del vídeo anterior que aún no ha salido. Cada canción está coproducida por distintos productores, por eso, Un brillo está producida por Genosidra (Colombia), pero la intro la hicimos con Olor Acre (Barcelona), con quienes estoy trabajando para mostraros cuanto antes una nueva canción y videoclip. La protagonista viene de lejos y le han pasado cositas, caerse es una de ellas. Está cansada de arrodillarse y caminar, por eso decide quitarse los zapatos y sumergirse en otra realidad. El inicio del vídeo se ubica en un ambiente subterráneo gris, industrial y futurista que finalmente desemboca en una localización llena de plantas como preludio al paisaje del campo abierto de 999.
Así por curiosidad, ¿la muda de piel de serpiente con la que apareces es de verdad?
Sí, me la prestó Marina de Venus Vulgaris. Ella vive en una casita en medio del bosque, se la encontró un día y la ha conservado con mucho cuidado. Anécdota: de pequeña encontré una muda igualita y la tuve mucho tiempo guardada en un tupper hasta que la llevé a mi escuela de primaria para presentar un trabajo sobre serpientes. Estaba toda la clase escandalizada y aún no entiendo por qué.
¿Quién o qué es el muñeco que agita un bate?
Ese cabezón hace tiempo que me acompaña. Lo hice con Dani García (Moris de la Varga), amigo y artista al que admiro mucho, él es capaz de dar forma a cualquier locura que te imagines. Representa a mi niña interior gigante que todo lo puede; también es mi ángel protector, un alter ego que ha tenido y tiene muchos cuerpos. Viene un poco también por la influencia de todo el anime que vi de pequeña en el 3XL. No sé, me encanta lo cuqui y lo siniestro a la vez.
Finalmente, ¿qué podremos ver en la tercera y última parte?
Como te comentaba anteriormente, el EP consta de seis canciones, así que, si todo va bien, aún podréis disfrutar de otras cuatro con sus respectivos vídeos, además de una intro, un interludio y un outro que acabarán de hilar todo el disco en una estructura circular. En cuanto a las gráficas, vestuario y audiovisual, pretendo y espero poder seguir contando con el mismo equipo. Respecto a la música, la idea es colaborar con distintos artistas sonoros que me ayuden a crear los particulares universos de cada canción, dando prioridad a personas FLINTA de la escena local pero también con alguna colaboración internacional. De momento os puedo adelantar que he hecho una canción con Kora (@kora.st). Además, cuento con la participación de un coro de unas veinte voces femeninas que se mueven y se expresan libremente, una chelista, una arpista y una flauta travesera. Todo esto combinado con mi voz y la producción electrónica puede ser una bomba.
Espero no dejar indiferente con el resultado, aunque estoy priorizando muchísimo el proceso, aprovechando para conocer artistas nuevas y construir redes de apoyo y experimentación. Tengo muchas ganas de mostrar el recorrido sonoro y visual que estoy creando. Ojalá pueda hacerlo pronto en espacios como El Pumarejo, La Vol, Meteoro o FOC, que ahora mismo se encuentran en situaciones complicadas y son necesarios para desarrollar esas redes que hacen de Barcelona una ciudad tan rica culturalmente. Sin estos espacios físicos, esa riqueza puede desaparecer y proyectos como el mío no se podrían emprender.
Espero no dejar indiferente con el resultado, aunque estoy priorizando muchísimo el proceso, aprovechando para conocer artistas nuevas y construir redes de apoyo y experimentación. Tengo muchas ganas de mostrar el recorrido sonoro y visual que estoy creando. Ojalá pueda hacerlo pronto en espacios como El Pumarejo, La Vol, Meteoro o FOC, que ahora mismo se encuentran en situaciones complicadas y son necesarios para desarrollar esas redes que hacen de Barcelona una ciudad tan rica culturalmente. Sin estos espacios físicos, esa riqueza puede desaparecer y proyectos como el mío no se podrían emprender.

