Son las 4 de la mañana y la música suena tan fuerte que tú te preguntas si todo eso es necesario o es solo un paréntesis en la rutina. Elba, la artista emergente de Donostia, te habla de eso en su nuevo single. De estar con alguien que no te valora pero que aún te hace sentir que algo de ti encaja con el momento. O de bailar en la discoteca con tus amigos, sabiendo que al final de la noche todos van a volver a sus casas con más preguntas que respuestas.
4 de la mañana te lleva de un sentimiento a otro, con sintetizadores distorsionados y una percusión que recuerda a esas noches de fiesta de principios de los 2000. Así, Elba nos muestra dos noches contrapuestas. Una en la que pasa tiempo con alguien que la desea, pero no la valora, y otra en la que vive con amigos, en la calle y en la discoteca.
La canción captura una sensación universal: la búsqueda de conexión, ya sea física o emocional, en medio de una multitud o en la soledad de los propios pensamientos. Mezclando pop electrónico y reggaetón, la canción invita a vivir la sensación de desamor y anhelo, así como la fugaz alegría que acompañan las primeras horas de la madrugada, cuando las fronteras entre el amor, la soledad y la amistad se difuminan.
Asimismo, el tema también rinde homenaje a dos influencias y guiños clave, Salgo pa la calle de Daddy Yankee y Randy, y Bag of Bones de Mitski, que inspira sus tonos más emocionales.
Elba emerge como artista multidisciplinar, que tras estudiar canto y música contemporánea en la universidad londinense BIMM, regresó a Donostia para enfocarse en la producción musical, desarrollando sus habilidades de manera autodidacta y especializándose en música electrónica y experimental. De momento, su single debut nos ofrece una ventana abierta a su paisaje emocional. Veremos qué más nos depara el futuro.