Ya han pasado diez años desde ese “soy una avioneta, mira cómo vuelo”, y ahora que todo el mundo habla del regreso del ‘sonido 2016’, conviene recordar esto: Pimp Flaco y Kinder Malo llevan una década reinventándose sin perder la esencia que los convirtió en referentes de la escena independiente. Lo que empezó como Dora Black, ese dúo oscuro, callejero y descarado, hoy toma una nueva forma: Dora Band. Mismo icono (el gato negro), mismo sello y misma esencia, pero ahora en versión banda.
Su evolución, a pesar de lo que puedan pensar algunos, no responde a una estrategia calculada ni hambre de fama, sino a sus ganas genuinas de experimentar, de crecer y de volver a emocionarse con la música. Así al menos es como defendieron este proyecto en su entrevista con GRMY TV, donde Kinder Malo confesó que llegó a desencantarse con la industria, incluso burlándose del cliché de ‘rimar palabras’. Los hermanos, que fueron unos de los primeros españoles en pisar Colors Berlín, afirman que solo quieren vivir de lo que hacen pudiendo bajar tranquilos al Mercadona.
Su EP debut como Dora Band, Vinieron cuatro gatos, llegará por capítulos. Serán cinco canciones publicadas a lo largo del mes. Después de escuchar Vol. 3 y Tengo, los dos primeros singles, es el turno de Por tu culpa, una canción que arranca desde el reproche, pero que poco a poco se inclina hacia algo mucho más luminoso. Malo y Flaco exploran los sentimientos más humanos y reprimidos que ninguno quiere experimentar. La letra habla de encontrar sentido a la caída y aceptar que durante una pérdida también se puede avanzar. Ambos parecen cerrar un capítulo mientras se desprenden, poco a poco, del rencor.
Lejos de querer agradar a la industria, los hermanos vuelven a recordarnos que la música puede ser terapia, desahogo y celebración. Hacer lo que les da la gana, decir lo que sienten y compartirlo con quien quiera escucharlo ha sido, es y será su mejor estrategia de marketing.
