El breakbeat más fino que vas a escuchar, sesiones para bailar de verdad. Así suenan los sets de Dalila, la sevillana que trae el sonido noventero a la pista de baile y que hace que redescubras joyas olvidadas del pasado ravero. Participó en la primera Boiler Room que se celebró en Andalucía y es creadora del evento Saba en Sevilla, que busca impulsar el talento local de la ciudad y crear comunidad. Por todo esto, no es de extrañar que Jägermeister la haya incluido en su selecto roster de artistas hace unos meses, ni que la veamos en el cartel del Sónar Barcelona por segundo año consecutivo. Hablamos con ella sobre sus nuevos proyectos, su unión a Jägermusic y el diggeo que hace posible sus sets. 
Aunque su primer sencillo, Tempestad, saliese en 2021, su romance con la música viene de lejos. Basta con husmear en su Instagram y encontrar un post de 2014 con un vinilo de Supertramp para darse cuenta. Desde entonces, Dalila lleva experimentando con los límites de la rítmica y de los géneros en sus mixes, creando sets que se sienten flexibles, vanguardistas y muy bailables. Además, nos cuenta que combina el mundo del derecho con el del club. “Abogada de día, DJ de noche”: así es la DJ andaluza que está sobresaliendo en la escena.
Antes que nada, felicidades por el nacimiento de Saba, tu propio evento en la Sala Cosmos, en Sevilla. Imagino que debes de estar contentísima. Cuéntame cómo estás viviendo este momento y cuál es el objetivo detrás de esta propuesta.
Se siente como un paso más en el camino, sin duda un hito importante en mi carrera. Contar con el espacio y los medios para acercar a mi ciudad los sonidos y propuestas que me resultan interesantes es un absoluto privilegio. El objetivo principal de este nuevo proyecto es crear un espacio seguro y diverso donde diferentes sonidos y géneros tengan cabida, dando importancia a la cercanía y al talento local, con la vocación de crear comunidad en la ciudad.
Decías que era allí donde salías de fiesta cuando eras universitaria. ¿Cómo se siente el volver como DJ? ¿Ciclo cerrado?
Pues supongo que sí. Ciclo cerrado, la guinda del pastel. La Cosmos está en Nervión, un barrio muy cercano a la zona universitaria. Yo tenía mi piso muy cerquita, en el Plantinar, el barrio donde viven la mayoría de estudiantes que no son de Sevilla capital. Por aquel entonces era el único espacio que ofrecía un sonido distinto por la zona. Se podría decir que allí di mis primeros pasos en la electrónica: iba a las fiestas de Oh My Cat!, y recuerdo noches de club con Cora Novoa, Marc Houle, Pional, entre otrxs.
Como abogada que incursionó en el mundo DJ en 2020, ¿cómo fue ese cambio?
Más que descubrirlo, me atreví a mostrarlo públicamente. La música siempre ha sido mi zona de confort, pero no me veía con la suficiente confianza para exteriorizar o exponer nada. Pensaba que no era mi cosa y creía incompatible el ejercicio con el DJing o la producción. Precisamente por ello siento que mi proceso ha sido superorgánico, porque parte del juego, del hobby. El cambio fue mucho más laxo de lo que esperaba, al final el prejuicio estaba más en mí que en mi entorno profesional, donde se aceptó con total naturalidad el contraste: abogada de día, DJ de noche (risas).
Como miembro del equipo creativo de La Cura, valoras la importancia de lo visual y lo estético en el éxito de un proyecto. ¿Cuál es el mensaje principal que buscas transmitir a través de tus vídeos e imágenes?
Tal y como está configurada la industria actualmente, es innegable que toda propuesta artística debe ir acompañada de una imagen determinada. En este sentido, he tenido la suerte de estar rodeada de amigas talentosísimas que me han ayudado a brillar y cumplir con esos estándares, abordando los proyectos creativos no solo desde lo estrictamente profesional, sino también desde la amistad. Esto, quizá, es lo más bonito del proceso. Todo lo que he hecho hasta ahora ha estado muy conectado con mis orígenes, mi entorno y mi background personal, en conjunción con la visión particular de las artistas con las que vengo trabajando (s/o Alejandra, Claudia y Vero).
Ser DJ no se limita únicamente a pinchar y ganar reconocimiento sino que también implica dedicar tiempo a buscar entre vinilos antiguos y, en tu caso, además, también cantar y componer. ¿Cómo logras mantener un equilibrio entre estas facetas de tu carrera?
Hay veces que me apetece más diggear y otras en las que me meto de lleno con la producción, va por rachas. La cuestión es que ambas actividades son genuinamente cautivadoras y aceptan todas las horas que quieras dedicarles. A efectos prácticos, es el complemento perfecto: escuchar mucha música siempre va a redundar positivamente a la hora de producir y viceversa. Las referencias, los sonidos y las estructuras sirven de inspiración para componer, y un oído educado es, sin duda, una buena herramienta.
Hablando del canto, hace tres años lanzaste Tempestad, la primera canción en la que empleabas tu voz. ¿Qué te llevó a ello?
Tempestad es una canción de un grupo de mi pueblo, los Pileños. Hice la cover durante la pandemia. Como mucha gente, aproveché el parón para probar cosas nuevas y, trasteando con el Ableton y un Akai de una octava, saqué los acordes de la canción. Unos samples de palmas con cadencia de vals, un arpeggio pegadizo, texturas ambient y listo: así hice mi primer tema. No tenía intención de sacarlo, pues era algo superamateur, todo grabado en casa, pero se lo enseñé a mis amigas y me animaron a publicarlo. Es muy especial para mí, ya que este track me ha acompañado toda la vida y me traslada a momentos muy concretos de mi infancia.
Has dicho que lo de integrar tus canciones cantadas en los sets es algo que únicamente haces porque la gente lo pide, pero que para ti son dos cosas independientes entre sí. Cuéntame un poco sobre esas dos partes de tu obra.
A la hora de componer soy muy freestyle. Mis canciones abarcan distintos géneros, a veces algo alejados en cuanto a BPMs y mood. Precisamente por ello, casarlos en una sesión y que tenga sentido puede llegar a resultar un poco complicado. No obstante, creo que me favorece mucho el formato hybrid set, salir a cantar es un añadido y me ha dado gratas alegrías. Amén de que, dicho sea de paso, me encanta cantar. Soy una cantarina de día y de noche, y no me gustaría perder esa faceta.
En otras ocasiones has hecho hincapié en la importancia del apoyo mutuo en el espacio artístico. ¿Cómo percibes la situación actual en España en ese sentido?
Creo que se ha avanzado bastante en este tema, se palpa un cambio de actitud importante, una tendencia a dejar de lado el ego y compartir más con la gente que está en tu mismo barco. Es importante que nos cuidemos porque somos una parte vulnerable en la industria. A mi parecer, tiene todo el sentido y considero que es la mejor forma de construir una escena. Esta cuestión me recuerda a un prólogo que leí recientemente de Luis Costa, en el libro Derecho a la fiesta (Harrison, H. (2024), Colectivo Bruxista), donde reflexiona sobre la idea de igualdad, libertad y conciencia de grupo en el entorno de la fiesta y la cultura club. En el clubbing y las raves, el origen es democrático y horizontal, por lo que no tiene ningún sentido alejarnos de este sentimiento de colectividad.
También has mencionado que ahora hay más libertad para explorar diferentes estilos musicales como DJ, sin sentir que estás traicionando a un género específico. ¿Cuáles crees que son las ventajas de esta mezcla de géneros para los DJs y para la escena en general?
Pues se siente fresco, dinámico, menos encorsetado. Con ello no quiero quitarle valor a los sets de un solo género, pero es cierto que esta tendencia de mezclar estilos, jugar con el mid tempo y romper la rítmica de un set sorprende a la pista y, lo más importante, es superdivertido. Igualmente, creo que es menos prejuicioso a la hora de crear. ¿Quién decide qué está bien o mal en la música? La vanguardia parte de la mezcla y la fusión, y este proceso es mucho más prolífico cuando te liberas del estándar.
Se palpa un cambio de actitud importante, una tendencia a dejar de lado el ego y compartir más con la gente que está en tu mismo barco. Es importante que nos cuidemos porque somos una parte vulnerable en la industria. 
Parte de tu proceso de creación se basa en un trabajo de selección de vinilos y de temas antiguos. ¿Qué es lo que más disfrutas de poder darle nueva vida a sonidos pasados?
Lo que más disfruto es, precisamente, rescatarlos del olvido y traerlos a la actualidad. Ello me permite conectar con las generaciones que vivieron esa era musical y al mismo tiempo con la gente más joven. Es una forma de dar su concreto lugar y valor a la música que sirve de base y referencia para lo que hacemos actualmente.
Esa selección suele capturar el espíritu de las raves de los noventa y los dos mil, en especial  con sonidos de Reino Unido. ¿Cómo encuentras esas joyas del breakbeat?
Principalmente por YouTube y Facebook. En la primera plataforma hay canales que son oro puro como el de DJ Vinylo, que tiene subidos rips de su colección de vinilos con su portada, descripción, enlace de Discogs, etc. Una auténtica pasada y un trabajo increíble, os lo recomiendo muchísimo. En Facebook, igualmente, estoy metida en varios grupos de compraventa de vinilos, y ahí no solo puedes comprar, también puedes descubrir joyas del pasado.
Hace un año, triunfaste en el Boiler Room de Granada. ¿Qué significó para ti esa experiencia?
La Boiler fue un evento determinante a nivel profesional, pero contar esto es una obviedad. Quizá me interesa más abordar la pregunta desde el plano emocional. Más allá del formato y de la importancia que tiene en sí pinchar en una Boiler, la noche estaba organizada por el colectivo Mareo, por lo que solo había amigues dentro y fuera del booth. Por tanto, la emoción desbordaba y traspasaba la pantalla al sentirnos partícipes de algo histórico, ya que además fue la primera Boiler hecha en Andalucía.
Este año participas en el Sónar Barcelona por segunda vez y sabemos que eres muy planificadora en la preparación de tus sets. Cuéntanos qué podemos esperar de este set y como difiere del anterior.
Este año voy en formato b2b con GAZZI. Queremos hacer algo honesto y bonito, a medio camino entre el sonido de Pablo y el mío. Es muy lindo compartir esta experiencia con un amigo al que quiero tanto, y estoy segura de que esa conexión y cariño va a expandirse por todo el SónarCar.
En febrero, Jägermeister anunció que formarías parte de su roster de artistas. ¿Qué se siente al poder formar parte de una comunidad que integra a tantos artistas de distintas disciplinas? 
Jägermusic es una plataforma chulísima, de verdad. Justo en la pasada edición del Embassa’t coincidimos varixs artistas del roster y fue precioso encontrarnos y asistir a los shows de cada une. Al final, no solo sirve para nutrirse de otras músicas y sonidos de les compañeres, sino también para el acompañamiento mutuo y el apoyo en los tours, pues seguramente vamos a coincidir en muchos festivales durante el año.
Igualmente, y al hilo de la pregunta, como DJ considero que es muy importante salir de la escucha estricta de música electrónica. En mi caso, pueden pasar semanas en las que solo diggeo por y para el trabajo, y necesito ese oasis de descubrir otros géneros y artistas. Por eso, rodearme de distintos sonidos me parece algo casi imprescindible.
¿Qué más tienes guardado en la recámara para 2024?
Actualmente estoy produciendo y componiendo con vistas a sacar nuevo material este año. Lo que tengo más avanzado es un beat de UK garage súper noventas, un género en el que me siento muy cómoda cantando. Paralelamente, estoy trabajando en otro tema rollo percusivo, con cadencia dub, inspirado en lo que más escucho últimamente. También estoy colaborando con otros artistas en algunos proyectos, lo cual me hace muchísima ilusión. Durante este año, todo irá saliendo.
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Full look ANEL YAOS.