Aunque en la música parezca que ya está todo inventado, siguen apareciendo nuevos estilos para sorprendernos. Aun así, hay quienes mantienen los sonidos de antes desde una perspectiva contemporánea sin perder su esencia. Cypress Hill no suelta el hip hop noventero que lo vio nacer. Esta vez lo hace desde sus orígenes con Dios Bendiga, su primer disco íntegramente en español.
Después de más de cuatro años, el disco llega como un nuevo capítulo sonoro que reivindica el sonido que los llevó tan lejos. Sin embargo, lo hace poniendo en valor sus raíces, una herencia que, en palabras de B-Real, no es una tendencia, sino un legado. En un momento en el que el rap latino está recibiendo el reconocimiento que merece, el grupo vuelve a casa para hacer honor a su pasado, vistiendo su mítica calavera al más puro estilo azteca.
Su undécimo álbum de estudio les ha salido rodado: ellos mismos reconocieron que desde el primer día de grabación ocurrió algo especial. Al escucharlo se nota. Doce canciones que fluyen con naturalidad gracias a la producción del multiplatino DJ Flict, en las que la energía acumulada durante estos años sale a través de letras con mensajes reales y potentes scratches.
Las colaboraciones ponen en valor a una nueva vanguardia de talento y se adaptan a lo que busca el álbum. Nadie sobra ni desentona. Poe Leos entremezcla su voz melódica y emotiva con la crudeza rapera de Cypress Hill en Run, una combinación que te pilla desprevenido, pero engancha. Trueno aparece en Saca La Bolsita. Alemán se suma en Wacha Trucha, mientras que Mellow Man Ace, miembro original del grupo, regresa en Campeones. Y es que ¿quién mejor que uno de los fundadores para demostrar por qué son campeones del género?
No sabemos si Dios los habrá bendecido para este disco, pero un príncipe de Bel-Air seguro que se lo recomendaría a todo el mundo. Y es que tres décadas rapeando las cumplen unos cuantos, pero conseguir marcar a toda una generación y seguir sonando fresco es algo de lo que pocos pueden presumir. Con Dios Bendiga, Cypress Hill deja claro que aún tiene mucho que manifestar.
Track favorito: Run.