Carlota Urdiales aparecía en la escena en 2020 con Coltrane, una colaboración junto al artista argentino Cardellino. Los ojos estaban puestos en esa chavala de voz rasgada y vibes R&B, pero tras lanzar un par de singles (que tuvieron muy buen recibimiento), desapareció del mapa. Nos la podíamos encontrar en las jams del centro de Madrid o escucharla en los discos de sus colegas, pero nada nuevo de su proyecto propio… hasta ahora. Con las pilas cargadas y mucha música nueva, Carlota vuelve a las andadas con dos singles que, hemos de admitir, ya tenemos en bucle: F5 y On My Mind, junto a Omarsi. Te dejamos aquí la charla que tuvimos con ella la semana pasada y te invitamos a seguirla en Spotify, se viene mucha música nueva.
Hola, Carlota, ¿qué tal?
Muy constipada pero muy bien. Con muchas ganas ya de tocar mis temas en directo, de sacar música que tengo guardada desde hace millones de años y ponerme a las pilas. 
Antes de empezar, quiero que te presentes para los lectores que no te conozcan. Un mini resumen. 
Me cuesta un montón presentarme (risas).
Suele pasar, no te preocupes. 
Siempre me defino como una niña de barrio que, por necesidad, como si fuera su terapia, empezó a escribir y a chapurrear cancioncillas que fueron tomando forma. 
Esa niña de barrio que hacía de Cris Nieto en la serie Pelotas
(Risas) Has tirado para atrás, ¿eh?
He hecho una buena investigación. Pero más que preguntarte sobre el mundo de la interpretación, quería saber cómo empezaste a hacer música propia. He visto que solías hacer covers en Instagram.
Gracias a un colega de Badalona que hace reggae y dancehall. Siempre me estaba diciendo, Carlota, tía, cómprate una libreta y un boli, como un diario, y empieza a escribir lo que te ha pasado durante el día. No hace falta que rime, simplemente explica lo que ha pasado en tu día. Y también decía, ya verás que poco a poco empezará a rimar la cosa. Le hice caso y empecé a escribir. Fue una cuestión de soltarme y de decir, venga, va, en verdad sí que puedo. 
Siento que siempre me ha gustado mucho cantar pero nunca me había puesto a escribir hasta que seguí el consejo de mi colega. Si no fuese por él, creo que no me habría animado. Me puse a escribir cosas que, en su mayoría, no van a ver la luz nunca, pero así es como se empieza. Así que fue gracias a la motivación de un colega, a quien voy a estar siempre agradecidísima por haberme motivado en ese momento. 
Lo importante que es tener un buen colega y una buena red de apoyo.
Sí. Con el tiempo me doy cuenta de que eso es lo que me mueve más que cualquier otra cosa. Es muy heavy.
Llega el 2020, lanzas Coltrane junto a Cardellino y tu primer single, Uve, ¿cómo fue todo esto?
Me llamaron de una discográfica en Argentina y me llevaron para allí un par de meses. Recuerdo que yo fui con mis cuatro canciones medio souleras, estilo Erykah Badu y en inglés, porque no me atrevía a componer en castellano. Y ahí me pidieron que empezara a componer en castellano, que hiciera algo más comercial o más vendible… Me agobié bastante. Me estaban pidiendo muchas cosas y el contrato no me gustó nada. 
Ahí fue cuando escribí Uve y F5, la última canción que he sacado. En la misma semana que me dijeron que debía componer en castellano y hacer cosas más bailables. Fue un poco escribir bajo presión, explorar este mundo porque me estaban obligando, pero después pensé, pues igual sí que me gusta escribir en castellano, igual me es más fácil y me estaba poniendo trabas yo misma. Fue un proceso de deconstrucción musical y de no ponerme barreras. Al final, nosotros somos nuestros peores enemigos. Estoy eternamente agradecida por ese viaje. De hecho, lo tengo tatuado porque me cambió la manera de ver y enfrentarme a las cosas.
Entonces, ¿F5 lleva guardada bastantes años, no?
Sí, cuatro años o así. En ese momento no me acababa de convencer, pero siempre que se lo enseñaba a colegas me decían que estaba guapísima. Y esta nueva repre me dijo: empieza a sacar las cosas, da igual que no estés convencida del todo porque nunca lo vas a estar. Así que empieza a sacar. Y así fue, tía. Gracias a los consejos de la peña, de las amigas y de mi repre. Gracias a ellos estoy reprogramando mi cerebro día a día, te lo juro.
Has mencionado un par de veces a tu nueva representante. Hablábamos de tener una buena red de apoyo de colegas, pero también es necesario tener un buen equipo de trabajo, ¿no?
Para mí, ella es mi angelito de la guarda. Es una muchacha que conocí a través de un podcast, me escribió un día y me dijo, déjame llevarte, por favor, te movería por todos lados. Y  así ha sido. Yo soy un poco pájara para las cosas que requieren una organización, así que tener a alguien que me ponga tiempos y fechas me viene muy bien. Y que sean cosas que me motiven. Llevo unos cuatro meses con ella y siento que he avanzado lo que no he avanzado en dos años. Es clave currar con la peña adecuada y correcta, al final el equipo que te montas es lo más importante.
Yo ya te conocía de antes y sé que llevas muchos años en la industria, pero me he metido ahora en tu Instagram y está casi vacío. ¿Qué está sucediendo? 
Realmente ha sido consejo de mi repre (risas). Queremos resetear y, a partir de ahí, dejar de tomármelo como un hobby y que sea algo más profesional. Darle la importancia que tiene y tener una estrategia. 
¿Cuál es esa estrategia? 
Como llevo muchísimo tiempo sin sacar música, no puedo ir a una canción por año, así que estamos organizando qué hacer. Antes de sacar todo de golpe, quiero ir haciendo ruido a través de singles, sacarlo poco a poco. Y cuando empiece a pillar el ritmo que tenía antes, siento que tiene mucho más sentido sacar el EP o un álbum o lo que sea. Pero vamos, primero hacer ruido porque sino, nadie se me va a escuchar un álbum de ocho temas después de estar dos años desaparecida. 
Y estos dos años desaparecida, ¿qué has ido haciendo?
Currar un montón en otras cosas que no son la música para poder invertir en la música que he estado componiendo. He actuado en un par de series, he estado apañándomelas como he podido. Pero, al final, la música siempre ha estado en mi día a día. La cosa es que no ha estado de puertas para afuera. Siempre al llegar a casa me pongo a componer y a grabar. Ahora estoy currando en demos que he estado haciendo en los últimos años y terminándolas. Pero siento que no le estaba dando el tiempo y la importancia suficientes a la música. Por mucho que yo no haya dejado de estar vinculada, no estaba prestando atención suficiente y la dedicación que merecía. 
Ahora sí lo estás haciendo y llevas dos temas nuevos fuera, ¿qué tal lo de volver a lanzar música? 
Lanzar de nuevo me agobiaría muchísimo más si no tuviera a mi equipo. También empiezo a sentir que el curro que he estado haciendo da sus frutos. Ha sido mucho currar, currar, currar y no ver resultados. Eso me ha hecho entrar en un bucle de frustración que, hasta que no mueves una ficha y no empieza a fluir todo de nuevo, te frustra que flipas. Ahora mismo estoy ilusionadísima, con muchas ganas y una motivación increíble. Tengo las pilas cargadas.
Normal, On My Mind está teniendo muy buen recibimiento. ¿Qué me puedes decir de este nuevo single? 
Cada vez que lo escucho, lloro. Siento que ahora mismo estoy en el punto sentimental que escribí hace meses en la canción, ha sido un poco premonitoria. La compuse a guitarra y voz estando muy triste, acabé la primera estrofa, el estribillo y se quedó ahí colgada. Luego conocí a Omar, nos hemos hecho muy amigos en el último año, y cuando dijimos de hacer un tema, al rebuscar entre las demos, escuché lo que tenía grabado en el móvil, esa pequeña demo y pensé, vale, es perfecto para él. Le dimos un par de vueltas y Omar, a los dos días, me pasó su parte y fue como, wow.  Y a partir de ahí pues nada, lo fuimos construyendo. Recuerdo que me pasó su parte y pensé que tenía que rehacer la mía porque la suya era tan top… Y también no sé, que tuviera sentido esa canción que es un copia y pega.
¿Habrá una versión acústica?
Sí, sí, haremos la versión acústica porque tanto la voz de Omar como la mía vibran muchísimo más con guitarra y voz que con una macroproducción. Poder llegar a la peña o transmitir solo con una guitarra es nuestro fuerte y hay que aprovecharlo. De verdad, cuando la cantamos aquí en casa a guitarra y voz fue precioso. No se va a quedar en una promo rápida de Instagram.
Con lo nuevo que estás haciendo, ¿crees que has encontrado tu identidad musical?
Me cuesta mucho definir mi identidad musical porque depende de la música que esté escuchando en el momento. Empecé a escuchar R&B clásico de los noventa a los veinte años y, en consecuencia, mi manera de componer y escribir se vio influenciada por ello. Me gusta la música afrodescendiente, la black music, y siempre hay un hilo conductor en mi música. Por ejemplo, en una etapa escucho mucho gospel y me apetece hacer gospel, o a veces más soul, más blues… Me da cosa casarme con un género porque siento que me estoy limitando. Prefiero ir fluyendo según lo que me salga hacer. 
Nunca premedito esto, todas las canciones las compongo partiendo de una improvisación. No llevo el control de lo que sale por mi boca, parece que no sea yo quien cante. Eso sí, tengo muchas ganas de crear una banda no solo para tocar en directo, sino también para componer juntos. Quiero empezar a definir un sonido concreto que no solo destaque mi voz sino que sea el conjunto de las ideas de todos. Me apetece cambiar un poco la dinámica de componer sola en casa o quedar con un productor. Siento que tiene muchísimo más juego juntarte con colegas para componer.
Imagina sacarte un álbum entero de una jam session…
Pues me pasó algo así con un chico que se llama Maxi Sayes que, de hecho, estamos haciendo un disco porque solo en dos semanas hicimos unas nueve canciones. Algo que nunca jamás en mi vida me había pasado. Era una sinergia en la que uno propone algo y el otro, ¡wow, está muy guapo! Igual estábamos en bucle tocando unos acordes, cambio un acorde y se nos construye ya otra canción. Y es muy mágico, muy loco. Nunca me había pasado. Así que ahora estoy buscando eso, peña con la que fluya la composición.
Uy, ¿esperamos un disco de Carlota Urdiales este 2024?
Aún no. Tengo muchos singles y colaboraciones en mente, aunque aún no hay nada confirmado, así que prefiero no adelantarme. Mi idea es sacar un EP a finales de año en el que trabajé con cuatro productores en Argentina en 2022. Fue un viaje increíble, conocí a gente genial con la que tuve un match musical absoluto. 
¿Puedes adelantarnos por donde irá el EP?
Tiene un estilo R&B muy rollo Justin Timberlake y The Neptunes. Siento que estoy produciendo con gente que tiene un nivel de musicalidad y calidad impresionante: Ivan Cetkovich, Elmalamia, Neekl y Tomi Morano  Hicimos un campamento musical allí en Argentina donde nos juntábamos en casa de alguien por dos o tres días y fue una experiencia fantástica. Ahí fue mi primer contacto con este tipo de dinámica de la que te hablaba antes, saliendo del esquema tradicional de productor y cantante. Fue desafiante para mí porque me cuesta componer delante de otras personas, siempre lo he hecho en la soledad de mi habitación. Aprender a compartir tus ideas, aunque no sean las mejores del mundo, y componer en grupo es muy enriquecedor y divertido.
Viendo por donde estás tirando me están entrando ganas de verte en directo y con una buena banda. ¿Alguna fecha que me puedas dar?
Pues justo el 13 de noviembre presentaremos todo lo nuevo en la Sala Clamores, con la nueva banda y a lo grande.
Habrá que ir, me voy reservando el día.
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