Combinar canciones tristes con otras sexys y divertidas en un concierto era una oportunidad que Candela Gómez no podía desaprovechar. Y más cuando cuenta con el apoyo de BERSHKA MUSIC Together with DICE. La alicantina ha presentado Oversize, su primer álbum, en una abarrotada Sala Clamores, dejando un bonito recuerdo en la memoria de fans que han acudido para cantar a pleno pulmón y, ¿por qué no?, llorar bailando.
Muchos comparan a Candela con Marceline, de Hora de aventuras, por haber hecho su propia versión del icónico tema de esta serie, Soy tu problema. Pero para el concierto en la Sala Clamores se ha presentado luciendo como la vampiresa: shorts vaqueros, botas altas, melena oscura y una guitarra roja. Ha salido con su banda ocultando un poco la cara, con cierta timidez ante los gritos del público, pero enseguida han arrancado con Flow Mclovin, el primer track de su álbum debut.
Después de este tema un tanto reflexivo ha entonado Amores de cuchillo, algo más peligroso y picante. Ya calentados los motores, se ha animado a charlar con los fans, algo que ha mantenido a lo largo de la sesión, y ha aprovechado para revelar que era la primera vez que hacía sold out, y ha añadido que esto la preocupaba un poco porque, según ella, si a alguien le gusta tanto su música, es porque no está bien.
Como buena rockera, ha ido alternado dos guitarras, aunque la roja, más rebelde, se resistía a ser afinada. La que sí estaba afinada era su voz, que ha navegado de una vibra más sentimental a otra más potente y ha repasado todos los temas del nuevo álbum. El ritmo ha bajado con Era una niña y ha cambiado la guitarra eléctrica por la acústica, llena de pegatinas de Gumball y otros dibujos. Sobre esa canción ha explicado que se había sentido culpable por haber estado en una situación de abuso de poder, pero se dio cuenta de que realmente la culpa siempre es del depredador y que hay que dejar de señalar a las víctimas.
También ha habido ocasión de reír, de bailar y hasta de llorar. Hacia la mitad del concierto ha cantado No es q no te quiera, entonando con su familiar voz rota, como si sollozara al cantar. Entre las pausas ha hecho confesiones acerca del amor, de sus sentimientos, sobre que a veces se puede ser mala persona y sobre su infancia. Aunque se había prometido no hacerlo, le ha felicitado el cumpleaños a su madre, que estaba en la sala, y los fans se han unido en ese canto para celebrarlo.
La energía del concierto ha sido divertida y amistosa de principio a fin. Cuando a Candela se le quebraba la voz por las lágrimas, el público cantaba con más ganas para apoyarla. Hacia el final de la velada, por sorpresa y con un brusco cambio en la música, ha incluido Soy tu problema, que no podía faltar. Su interpretación en directo suena exactamente igual que en las grabaciones de estudio, y en ocasiones recuerda a los agudos susurros de Billie Eilish. Y al terminar el repertorio, se ha despedido lanzando un par de púas al público.




