Art Week en Ciudad de México es una locura. Muchísimas inauguraciones, galerías y decisiones que tomar en muy poco tiempo sobre qué ver y qué perderse. Hay días en los que nos ponemos a pensar si realmente lo estamos absorbiendo todo o simplemente estamos acumulando fotos en el celular. En medio de ese ruido, una buena ruta no es la que promete abarcar todo, sino la que sabe qué dejar fuera. Esta semana, Bimba y Lola se ha lucido porque ha organizado un recorrido guiado que no buscaba seguir las típicas rutas en tendencia o cumplir agenda, sino proponer un viaje que dijera algo más, en este caso, el arte hecho por mujeres.
Enriqueta Arias, fundadora de Artsynonym, ha sido la encargada de comisariar el recorrido, y ha resaltado porque se ha sentido más como una conversación que como un tour al uso. Había un hilo que conectaba prácticas, generaciones y lenguajes diferentes, con lo femenino entendido no como categoría cerrada, sino como un espacio amplio de exploración y diálogo. Las obras se movían entre lo corporal, lo simbólico, lo onírico y lo político; desde gestos más íntimos hasta narrativas colectivas. La presencia de artistas históricas junto a voces contemporáneas hacía evidente algo importante: dar espacio a mujeres artistas como una decisión curatorial clara, basada en la potencia de sus prácticas y no en una lógica de representación forzada.
La ruta ha incluido paradas en Travesía Cuatro, con la obra de Tania Pérez Córdova; Galería OMR, con una retrospectiva de Leonora Carrington; Georgina Pounds Gallery en Casa Lamm, con la exposición de Vanessa Raw; y Galerie Nordenhake, con el trabajo de Sarah Crowner. El recorrido ha funcionado como una secuencia bien pensada, donde cada visita ampliaba la anterior. Entre las invitadas estaban creadoras y figuras del ámbito cultural como Chiara Parravicini, María Bottle, Tessa Ía y María Ibarra. Más allá de los nombres, el recorrido ha funcionado como un espacio de intercambio real y el recorrido dice mucho de cómo Bimba y Lola entiende la creatividad: no como un discurso aspiracional, sino como un punto de autenticidad y encuentro real entre disciplinas, personas e ideas.
En una semana donde todo compite por atención, esta ruta ha recordado que a veces lo más interesante no es verlo todo, sino elegir bien desde dónde mirar.

























