Hace un año, Bershka y Ral7000 Studio se unieron para lanzar Out Of Core, un lenguaje independiente dentro del ecosistema. El nombre hace referencia a los algoritmos que gestionan datos tan grandes que no son procesados por la memoria tradicional. Lo mismo pasa con estas colecciones. Esta línea, marcada por la estética Y2K y el mundo informático, experimenta con las siluetas urbanas y el halo futurista digital.
El primer drop reinterpretaba la forma del calzado, transformando siluetas de los 2000 en un zapato único. Con el Drop II, apostaron por los colores neutros para crear un fondo de armario para el otoño. Pero siempre han mantenido su esencia. Como es obvio, no hay dos sin tres. La última propuesta de Bershka apuesta por una gama más técnica y futurista, jugando con técnicas que marcan los pequeños detalles. Usan los efectos embossed para conseguir diferentes volúmenes con relieves y honduras, tanto en las superficies como en los remates, o los tratamientos sprayed, dotando de impermeabilidad a las prendas.
Bershka redefine la identidad visual con una nueva paleta cromática. Los metalizados e iridiscentes marcan una base que completan grises de diferentes tonalidades, blanco y el azul petróleo. Para contrastar, aparecen pinceladas rojas en pequeños detalles o prendas.
Con la tercera entrega de esta unión, Out Of Core se afinca oficialmente como un universo propio dentro de la marca. Bajo el eslogan Uniqueness Is for Everyone, reivindican la moda como forma de expresión urbana y personal, donde el diseño se aleja de lo establecido y los nuevos lenguajes tienen cabida.








