Ya la conocemos como actriz por papeles como Roberta en La otra mirada o Amparo en Malasaña 32, pero acaba de dar el salto a la música tras toda una vida sabiendo que también podía cantar. BEGOÑA, así, con fuerza, acaba de publicar su primer EP, Lunar. Su música está destinada a la introspección, a perdernos en nuestros propios pensamientos y reflexionar sobre aquellas cosas que todavía no hemos aceptado. La artista nos cuenta todo el proceso de lanzarse a componer y sus inicios más tiernos en el canto.
Hola, Begoña, ¿qué tal estás? ¿Emocionada por tu primer EP?
Sí, muy contenta. Con ganas de que salga este último tema, que va a salir como focus track en el EP. Y ya para seguir adelante, porque lleva mucho tiempo hecho este EP, entonces tengo ganas de que termine.
¿Cuál es el focus track?
Se llama Celeste
Celeste, sí. El nombre de Lunar es muy evocador; Celeste también, y títulos como La luz de las orillas y Luna en cierto modo apuntan a un contraste entre la luz de la noche y la del día. ¿De dónde sale ese concepto?
De la luz y la sombra de mi persona, y de todo. Por ejemplo, La luz de las orillas es el color plata de una luz única que queda cuando el sol ya se ha ido. O también como el mar, que refleja el cielo como un espejo claro. Es una narrativa sobre nosotros también; hay personas y situaciones que nos hacen de espejo de cosas que a lo mejor nos cuesta abrazar y  aceptar. Luna es el mensaje positivo de que, aunque quizás no sepas cómo abrazarte o quererte, siempre hay un camino para llegar ahí. Y Celeste va a ser un canto al amor. Es un concepto bastante universal, en un sentido más esotérico.
Lunar, también, por el lunar que tengo en la cara, que es algo muy significativo de mí. Cuando era más pequeña no me gustaba y me costaba aceptarlo. Entonces es también un abrazo a mí misma y a quien soy. Es un abrazo a todo lo que en algún momento renegaste de ti misma y con esto finaliza el ciclo de aceptarte.
¿Dirías que este proyecto empezó, aparte de por querer hacer música, también como liberación de cosas que tenías enterradas?
Sí, totalmente. Este EP nace de un momento bastante triste. Pasé por un pequeño cuadro depresivo, nunca me había pasado y, bueno, al final era soltar. También, gracias a cantar y a escribir aprendí a soltar cosas que estaban guardadas dentro de mí y ansiaban salir. Nos gusta sentirnos identificadas con las letras de otros artistas cuando escuchamos su música. Consideraba que si esto le pasaba en ese momento a una niña de veintitrés años, probablemente habría muchas mujeres o niñas de mi edad o más jóvenes que estaban sintiendo cosas así y podía ayudarlas a entenderse mejor.
Cuando yo tenía quince o dieciséis años escuchaba canciones muy ‘cortavenas’, intensas, todo desde un lugar de ‘qué voy a hacer si tú no estás, ya no sé vivir sin ti…’, pero siento que la narrativa en las letras se ha ampliado. No es solamente hablar de amor o desamor con una pareja sino también hablar del amor a una misma.
“Gracias a cantar y a escribir, aprendí a soltar cosas que de alguna manera estaban guardadas dentro mía y ansiaban salir por mi liberación.”
Claro, y Celeste está centrada en el amor, pero ¿en qué clase? ¿En ese de hacia una misma o hacia una pareja?
Hacia una pareja, aunque puede ser también hacia una amistad. Es más el amor hacia afuera. Los otros tres temas son más hacia adentro y el último cierra ese ciclo.
En otras entrevistas has dicho que te gustan mucho los perfumes y las fragancias. ¿Qué aroma representaría Lunar?
Buah, qué buena pregunta, tía. Me encanta. Es difícil, ¿eh? No lo sé. Si pienso en la esencia de Lunar, me viene a la cabeza el olor a agua y sal, a tierra mojada, todo muy naturaleza terrenal. No sé qué perfume sería, creo que uno que tenga un olor dulce, por esa vulnerabilidad que hay en las letras, pero también esa fortaleza o esa rudeza que puede tener la madera. A lo mejor vainilla y amaderado, algo así se me ocurre, o neroli, no sé. Me vienen esos olores como el sándalo.
¿Cuál sería el momento perfecto para ponerse el EP, así de corrido?
En un autobús. Recuerdo cuando vivía en mi pueblo y venía a Madrid a trabajar o a hacer clases y, claro, las grandes canciones que me han acompañado en mi vida las escuché en autobuses. Entonces creo que el momento autobús, ponerte tus cascos e ir mirando por la ventana te conecta mucho contigo, con imaginarte cosas, con recordar y conecta mucho mente y alma.
begonavargas_1.webp
¿Piensas dar un concierto de presentación en alguna ciudad o incluso organizar una gira para el EP?
Lo he pensado mucho pero como tengo todavía tan poco repertorio, quiero esperar a sacar más temas para poder hacer algo más elaborado. Me daría rabia subirme al escenario, hacer todo el procedimiento físico, mental y psicológico, y luego cantar cuatro temas y decir, hala, a mi casa. Prefiero algo más amplio, aunque tenga que hacer alguna versión, que también me parece guay. Para hacer gira voy a esperar porque van a salir cosas nuevas pronto, después de este EP.
¿Cositas nuevas, como por ejemplo…?
Como por ejemplo, llevo tiempo trabajando en mi siguiente proyecto y no queda mucho para que salga.
Y si fueras a hacer un concierto así, más largo, ¿te gustaría que fuera como los que hacen Bad Gyal o Aitana, que tienen espectáculo, bailarines, etc. ?
Sí. Me gusta mucho Nathy Peluso, por ejemplo. Pero claro, estamos hablando de artistas que tienen una cantidad de público que puedes meter en un espacio muy grande. Realmente sí, me gustaría llevar cuerpo de baile, pero primero quiero esperar a ver qué tipo de conciertos se podrían hacer según el público y sobre eso crear. Porque, obviamente, claro que sueño con un Movistar Arena; quiero decir, es una meta que ojalá en algún momento pase, pero hay que ir poco a poco y tampoco estaría preparada para tocar ahora mismo en un lugar así. Primero tengo que familiarizarme con la sensación de estar en un escenario cantando y entender también cómo es la comunicación entre los músicos.
Tus videoclips son sencillos, sales tú sola en un espacio cantando. ¿Eso es porque estás también probando a ver cómo te desenvuelves en un videoclip o es por tu estética?
Para este primer EP no he querido apostar por una estética concreta y demás porque en un primer momento no sabía qué sería lo siguiente que iba a querer hacer. Entonces, he optado por algo muy orgánico, muy sencillo. Para mí este EP es una carta de presentación. O sea, he hablado en otras entrevistas pero al final la gente no me conoce a mí como persona. Siempre he hablado mucho de qué tal ha sido rodar este personaje, cómo lo he hecho, pero tampoco he hablado tanto de mí. Entonces, este primer EP es como abrir el corazón desde un sitio muy natural y orgánico. Por eso el primer videoclip es tan sencillo: salgo yo con un vestido blanco en una playa y ya está. Y todo lo que ves es lo que siento o lo que contamos con los planos de sentimiento. El segundo va un poquito más allá; es lo mismo pero empiezo a utilizar más mi cuerpo y es más bailando.
¿Utilizarás el estilismo para crear una identidad?
Sí, creo que la moda es siempre una carta muy guay para jugar. Ya hace años que empecé a utilizarla como una forma de expresión pero más enfocada en el momento actriz, que son otros códigos. Me apetece porque aparte creo que con la música, como soy yo y ya está, puedo jugar más, ser más atrevida y divertida, probar cosas fuera de lo que he hecho hasta ahora sin perder mi esencia. Al final tampoco sé cómo voy a digievolucionar, ¿sabes?, por eso quería empezar desde un punto cero bastante neutral. Siento que la música va muy ligada a lo que tú estás viviendo como persona.
Pongo de ejemplo a Rosalía. No nos imaginábamos que la Rosalía que empezó cantando Los Ángeles se convertiría en un flamenco tan fusión, moderno, como fue El mal querer. Y luego, de repente, en Motomami se volvió loca y nos encantó. Y ahora Lux, que es otra cosa. Es un buen ejemplo para describir esto de que no sabes por dónde va a tirar la vida. La estética va muy ligada a lo que tú estás sintiendo en ese momento así que sí, jugaremos.
Tu nombre artístico es tu nombre de pila y ya. ¿Piensas apoyar tu carrera musical en tu carrera anterior de actriz y modelo? O sea, la base de fans.
Mi nombre artístico es mi nombre a secas, en mayúsculas, porque me parecía mejor escribir algo nuevo. Pero sí, claro que me gustaría que toda la gente que me ha seguido en otras disciplinas me quiera acompañar en esta. Lo que voy a intentar es hacer las cosas desde un ritmo al que la gente se pueda ir acostumbrando.
Es verdad que no he pensado mucho en cómo empezar a sacar las primeras canciones, qué tipo de marketing iba a hacer, etc. Al final he optado por piano, piano, poco a poco. Es importante que a la gente primero le suene y luego diga, ah, sí, es verdad que esta chica hace música también, voy a escucharla. Ya llevo un año publicando cosas, haciendo más directos y hablando con la comunidad. Ahora me surgen dudas: quiero saber si les está gustando esto, lo otro, qué opinan. Porque, al final, los que están ahí siguiéndome son los que están dando visualizaciones, escuchas y los que espero que el día de mañana quieran comprar una entrada.
Entonces me imagino que vas a ser una artista muy enfocada en lo que es ser compositora, cantautora, y no vas a centrarte mucho en hacer temas más comerciales. ¿O sí?
Creo en el balance. He querido mostrar primero la esencia del porqué me he lanzado a hacer música, que es que quiero contar mis historias. Pero hay tantas formas de hacerlo que a lo mejor de repente entro en una era en la que me apetece muchísimo volverme loca, bailármelo todo y hacer temas que sean una fiesta. Lo que me gustaría el día de mañana sería que haya un poco de todo en un proyecto. Me gusta escuchar un disco en el que hay canciones intensas para llorar, pero también otras que me pueda poner antes de salir de fiesta o en el coche con mis amigas. En el balance está el éxito.
“Siempre he tenido una voz que consideraba con potencial, pero sabía usarla muy poco. Hasta que no trabajas no sabes realmente cuál es tu límite.”
O sea, no descartas nada, como Rosalía.
Claro, nos encanta Rosalía, es libre. Creo que no puedo aferrarme a ‘voy a hacer esto’. Si ahora dijera, no, no, siempre voy a hacer canciones así, esto soy yo, a lo mejor dentro de tres años leo esta entrevista y digo, joder, qué pérdida estaba, no tenía ni idea de lo que me iba a pasar. Y eso significará que me pasan cosas, que evoluciono, que mi manera de pensar cambia y que a lo mejor llega gente que me hace ver las cosas de otra manera. Todo eso es aprendizaje, vitamina para el cerebro y para la creatividad.
Claro. Tienes una colaboración con Pipiolas y creo que sois amigas, ¿eso surgió porque te dio a ti por probar a hacer música o era algo más pensado?
Fue exactamente lo primero. Es verdad que fueron las primeras con las que publiqué un tema y abrí mi cuenta de Spotify, ahí empezó todo. Tengo vídeos con dieciséis años tocando el ukelele, cantando, y recuerdo también que incluso en mis posts de Instagram decía ‘algún día cantaré’. Lo sabía pero no me atrevía, y con Pipiolas fue esta primera personificación.
Cuando me propusieron escribir una parte de la canción y cantarla, dije, es el momento porque así pruebo cómo me siento. Y me encantó, quería más. Pero es verdad que antes que ellas, que esto es curioso porque somos amigos, Fito y Xavi, de Siloé, sin saber que yo cantaba me invitaron al estudio. Dije, pero estos chavales, ¿cómo saben que canto si no lo sabe nadie? Ellos me decían que tenía pinta de cantar, que les di la vibra. Nunca sacamos la canción porque yo no me veía preparada en ese momento.
Entonces ¿siempre tuviste la voz? ¿Naciste sabiendo cantar?
Siempre he tenido una voz que consideraba con potencial, pero sabía usarla muy poco. Hasta que no trabajas no sabes realmente cuál es tu límite, entonces siempre he cantado en mi casa porque me gustaba, cuando me quedaba sola. Ese era mi momento. Me ponía en el hueco de la escalera y pegaba unos berridos… Unos chillidos escuchando a Adele, intentando imitarla. Y no lo hacía todo bien pero de repente esta nota, que es alta, la hacía igual que ella. Era ese reconocimiento de estar aprendiendo sobre mi voz pero evidentemente no tenía formación y estaba esta cosa de, no, yo no puedo cantar.
begonavargas_6.webp
¿Te daba un poco de vergüenza que te escuchara tu familia?
Bueno, díselo a mi madre, que me dice, hija, me montabas unos shows… Y es verdad, ella a lo mejor estaba haciendo cosas en la casa y yo iba y le decía, mamá, te voy a cantar una canción, y mi madre, venga. Y yo, no, pero te tienes que dar la vuelta, es que si me miras no puedo, me va a salir mal. Y mi madre: pero bueno, vamos a ver, estoy aquí haciendo mis cosas y vienes tú, que quieres cantar, que me tengo que dar la vuelta. Tenía muchísimo miedo y mi madre me decía: pues está bien, no lo haces mal. Pero yo me frustraba porque no me salía como cuando estaba sola. Cantar es mucho también de tener confianza en una misma y de estar tranquila, la voz es muy psicológica.
¿Tienes alguna canción favorita ahora? Una que no pares de escuchar.
Ahora estoy todo el día con el productor para ver qué hacemos con las nuevas canciones. No estoy escuchando tanta música pero me gusta mucho Mi loco cowboy, de Gara Durán. Y Vida nueva, de pablopablo, ¡me encanta, me encanta! Pero diría que el que más escuché el año pasado, con el que me obsesioné de manera enfermiza, fue con Guitarricadelafuente. Me acompañó mucho en el verano. Mira, al entrar en Spotify hay una canción que estoy escuchando muchísimo. End of Beginning, de Djo. Y siempre he estado enamorada de Lenny Kravitz como músico, pero últimamente en mi cabeza aparece él todo el día.
begonavargas_2.webp
begonavargas_3.webp