No hay composición más auténtica e incontrolable que aquella que no le pone filtro a la voz creadora, la que acepta lo que el cuerpo quiere expresar y decide no ponerle trabas. Albany hace tiempo que cree en esta manera de trabajar, y al igual que esto la llevó a sacar un álbum de veinticinco canciones hace no mucho, ahora la lleva a hacer un EP de tres, el número exacto que le pedía su intuición. 333 llega en contraposición a su último trabajo, con sonidos nuevos y toda la confianza de una artista impulsiva que hoy conocerás mejor.
Si sale bien a la primera no hace falta darle más vueltas, y si sale mal tampoco, borra y ya te saldrá algo mejor. Así es como nos imaginamos su proceso creativo después de charlar con ella. No es casualidad. Si bien su forma de componer ha cambiado y puede que no tenga nada que ver con cómo hacía sus primeros temas, la realidad es que siempre la hemos visto abogar por la naturalidad en sus letras. Todos tenemos en mente éxitos como Sugar mami o uno más reciente, Bailando el dembow; habrá que entender cómo se crearon.
La magia hay que buscarla y hay diferentes formas de hacerlo: hay quien la encuentra removiendo samples, reajustando tonos y notas, ultimando el más mínimo detalle de la letra, y hay quien confía plenamente en su instinto y solo necesita que el momento de lucidez le pille en el estudio. Albany no solo es así con la música, ella suele actuar según lo que le pide el cuerpo, un arma de doble filo porque, sin duda, le ayuda a conectar con la gente que ve su transparencia y su honestidad pero a la vez puede sobreexponerla y poner en riesgo su vulnerabilidad. Pero si lo pensamos, ¿qué es un artista si no alguien que expone su vulnerabilidad?
En esta entrevista hablamos de 333, un proyecto corto pero que da mucho de sí y tiene mucha tela para tirar del hilo. Aún así, aprovechamos también para preguntarle sobre otros temas ya que, aunque parezca mentira, es la primera vez que la entrevistamos en ACERO. No os entretengo más.
Has hecho tu propia versión de Dolerme, la canción de Rosalía, ¿cómo sale eso?
Surgió en un camp solamente de mujeres que hizo Warner con Amazon Originals. Estuvo muy guay porque había mujeres de todo el mundo, gente de Los Ángeles, México, España, de todos lados, fue una experiencia increíble. Tenía que elegir una canción para hacer la cover y estaba entre dos, una de Rojuu y esta de Rosalía, que tenía muchas ganas de hacerle una versión. Porque sabes que ella tiene canciones que las puede cantar más bien nadie, pero la de Dolerme sí que la veía más mi rollo. De hecho, cuando salió, hubo gente que me dijo que le recordaba mucho a Albany.
¿Y qué tal el proceso?
Fue un reto porque, obviamente, Rosalía tiene una voz que no tengo yo. Pero la hice con cinco muchachas, cada una con sus ideas, y al final salió esto. Me gusta un montón.
¿Recuerdas con qué artistas te juntaste?
Pff, es que no lo recuerdo muy bien porque tengo una memoria fatal, pero sí que entre las chicas que elegí hay una que se llama Ana Farelo, es increíble. Y perdón por las demás, es que soy lo peor, no me acuerdo. Bueno, con quien tuve el flechazo más fuerte y quien se hizo cargo de los retoques y la producción posterior fue Ana Farelo.
Es casualidad que se apellide Farelo, ¿no?
Es casualidad, sí (risas). No es hermana de nadie.
El año pasado sacaste un álbum, Estaba escrito, ¿cuáles han sido tus sensaciones después de un tiempo sin sacar trabajos largos? Tema salida y recepción.
El proceso se me hizo demasiado largo. No tuve prisa porque estaba muy enfocada en hacer lo que quería. Quería juntar España y Chile, no sé, una vaina mía. Estuve dos años y medio haciendo el álbum con mucha tranquilidad, también me di un parón para pensar porque me pilló en un momento malísimo de mi vida. Estaba super out de la música pero a la vez es una cosa que no puedo dejar nunca. Estaba muy centrada en el álbum, muy fuera de lo demás y, como te digo, fue un proceso de creación de casi tres años, pero cuando me puse a grabar y mezclar todo fue solo un mes (risas).
Que caótico.
Fue una puta locura. Y fue así porque lo quise yo, porque quería hacer un álbum largo e incluso me planteé que fueran treinta canciones. Es que no paro de hacer música, tengo demasiadas. Quería hacer algo de una duración que creo que en España no se hace mucho. Escucho más música italiana y la gente saca EPs largos y álbumes de más de veinte canciones, incluso treinta, y yo quería hacer algo así, ser un poco pesada. ¿Qué pasa? Que a lo mejor aquí la gente no se come veinticinco temas, de los cuales creo que hay como diez o doce colabos. Quizás me pasé de mucho (risas). Pero estoy contenta porque al fin y al cabo lo que hago lo hago para mí y no espero gran cosa de la acogida que tenga.
¿Crees que el haber hecho una pieza tan larga ha hecho que el trabajo no funcione tan bien como esperabas de primeras?
Sí, porque las cosas que funcionan son más cortitas. Pero es que me da igual, yo quería hacer esto sí o sí.
Ahora llega 333, un EP de tres canciones que ha salido en época de singles podríamos decir. ¿Por qué decides sacar un EP o, mejor dicho, por qué estas tres canciones te parecían que podían ser un EP?
Quise hacer todo lo contrario a lo anterior. Si antes eran veinticinco temas, pues ahora son tres. De hecho, tanto mi productor como gente del equipo me dijeron que mínimo tenían que ser cuatro o cinco, y yo dije que no, que iban a ser tres. No me preguntes por qué pero tenía una fijación con el número, así que tenían que ser tres y encima el álbum se va a llamar 333. Sin más, yo tampoco me pongo mucho a pensar conceptos cuando hago música, simplemente la hago, luego la junto, le doy forma y ya. Mágicamente luego se parecen las canciones y están en la misma onda y tal.

Justo había pensado que estas tres canciones son bastante diferentes entre sí.
Más o menos. Hay dos que son del mismo rollito y una que no tiene nada que ver, está allí en medio. Me gusta este EP porque son sonidos que no he hecho nunca y me gusta un montón experimentar. Tampoco es que un día te haga un reggae y el otro un flamenco porque te quedas loco, ¿no? Un artista también necesita seguir una misma línea. Soy muy versátil pero dentro de eso me gusta mantener mi esencia y cómo me gusta hacer las cosas. Creo que tampoco se me va mucho la olla en estas tres.
Las tres coinciden en el componente del amor romántico pero la primera, Serte leal, lo tiene como tema principal, y le pone el foco en especial a la lealtad y a la idea del para siempre. ¿Qué te ha llevado por allí?
Hay un chico de Estados Unidos que me gusta mucho, que ahora no me viene porque ya te digo que soy muy mala con los nombres, y pensé en él cuando escuché el beat. ¿Cómo se llama…? ¡Giveon! Soy muy fan de este señor y me dio muchas ganas de tirar por ese estilo. Aunque sé que no tengo una voz maravillosa, ese estilo sensual, R&B, con la voz incluso un poco rasgada, me llevó por allí. Y la verdad creo que es mi favorita.
Otras veces has hablado de lealtad pero quizás no tan enfocado en lo amoroso, aquí de alguna forma nos muestras tu amor ideal, ¿cierto?
Sí. Es que ese tema me salió de la nada un día. Fui sola al estudio, que es algo que me encanta hacer, sin saber qué iba a pasar. Me grabé este tema y me quedé flipando. Se lo pasé al productor, le dimos unas vueltas pero se grabó allí en una toma. Es como que mi cuerpo necesitaba sacarlo. Es que yo soy una persona muy leal y como artista hablo de mis vainas, es lo que me sale.
Has comentado varias veces que sueles componer haciendo freestyle. Siempre se ha dicho que en la improvisación salen los pensamientos intrusivos y que eso se controla poco. ¿Tú lo usas para sacar lo que tenga que salir?
De hecho, antes del álbum XXX lo que hacía era escribir todo el rato porque soy muy raperilla, y después de ese lo empecé a hacer todo en freestyle. Es lo que tú dices, sale. A veces vas grabando y estás diciendo lo que sientes o lo que se te pasa por la cabeza, y yo me pregunto a mí misma, ¿qué acabo de decir? Luego igual lo quieres hacer y no te sale, siento que hay cierta magia en hacerlo así.
¿Crees que es mejor no darle muchas vueltas y no tocar mucho lo que te ha salido?
Sí. No tocarlo mucho y lo que es la letra, el ritmo y la melodía a veces es mejor dejarlo tal cual. Eso también es conocerse a uno mismo, porque a lo mejor de repente sueltas lo primero que se te pasa por la cabeza, ves que es una mierda, te ríes y lo borras, que también pasa, o a lo mejor es una pasada y tú mismo te quedas reflexionando y piensas, ¿esto por qué lo habré dicho? Te pone a conocerte a ti mismo, es una paranoia. Pero me gusta mucho, es una especie de terapia, como hablar solo.
Vamos con otra canción. Antes me has dicho que la que veías más diferente de las tres es esta que acabamos de comentar, yo en cambio creo que Tú me piensas es la que menos nos suena a lo que has hecho hasta ahora.
No, eso sí. Yo me refería a que Serte leal es la más diferente entre estas tres porque la primera y la última se parecen bastante más. Pero sí, es algo que no había hecho nunca, es una especie de afro, techno suave, no sé cómo explicarlo.
Yo creo que, salvo el ritmo y la letra, que lo podemos asociar más a lo urbano, la producción es más cercana a una canción pop o de EDM.
Sí, es muy comercial, muy house europeo, me decía el productor. Nos gusta un montón un chico que se llama Makar, también Jul, y queríamos traer ese sonido pa’ acá, porque a los únicos a los que se lo he escuchado es a hombres. No soy el Morad pero quiero hacer esta vaina porque me gusta y como estoy todo el día escuchando eso pues al final tengo muchas ganas de hacerlo yo también.
Hablando de comercialidad, sacaste una canción para una película, A través de la ventana, y quería preguntarte sobre la posibilidad de abrirte a nuevas propuestas y que tu música siga otros caminos fuera de las pautas clásicas.
Soy muy libre, la música tiene los caminos abiertos allá donde me quiera llevar. Cuando empecé a hacer canciones nunca me hubiera imaginado que me iba a llevar por este camino ni que iba a ser rapera. Me parece increíble que haya llegado a películas y me encantaría seguir por allí porque me gusta demasiado el cine, de hecho, mi sueño frustrado es ser actriz. Me parece algo mágico. Por mí, hasta donde la música me quiera llevar.
Eso de ser actriz, ¿te has planteado intentarlo?
Me cuesta mucho quitarme espinitas de cosas que siempre he querido hacer, me pongo muchos límites. De pequeña me gustaba interpretar, pero el hecho de dedicarme a la música y ser un personaje público o dar conciertos ya me cuesta bastante, la verdad, como para ponerme ahora a estudiar interpretación. No me atrevo.
Vamos con la última canción, que es Pensando en lo mío. Es la más rapera, vemos menos fronteo y más poner a la gente en su sitio, especialmente a los traidores. Eso y a buscarse el pan.
En esa canción quise volver a mi yo anterior, a la esencia que solía tener antes, no tanto al trap de fronteo, de culo y demás, que siento que eso ya se está yendo de madre, pero bueno (risas). Quería conectar con esa parte que a lo mejor se me está olvidando un poco.
Tiene una visión individualista e independiente, ¿crees que coincide con tu etapa personal?
Ahora estoy en la mejor etapa de mi vida pero porque una va cumpliendo años y decide dejar de perder el tiempo. De una manera u otra maduras. Pero mi música siempre la he hecho más o menos igual, o sea, siempre ha sido de mí pa’ mí y ya está. Me lo tomo más como un trabajo ahora, pero al fin y al cabo, ya te digo, la hago para mí.
La canción tiene un rollo mdlr y no creo que sea casualidad, ya que eres fan declarada de Beny Jr. ¿Ha sido la inspiración para esta canción?
Justo esta no, pero hay otra que he hecho y que quizás vaya para un álbum, que se llama Bandido, que esa sí es full inspiración del Beny. Lo que pasa con Pensando en lo mío es que también tiene un rollo mdlr pero porque quiero llevar ese rollo a algo hecho por tías. En España no hay nadie que lo haga así. Sí que hay una niña de Valencia que se llama Kitty110, a ella le gusta mucho esto y tiene vainas así, es la única que te diría que podría asemejarse a esto. Pero también suena a mdlr porque con esta gente tengo en común los referentes, los que te decía, el Jul, el Maes, el Makar, raperos de fuera. Luego veo al Morad que tiene colaboraciones con ellos y me muero de envidia porque también quiero. A lo mejor aquí en España se piensa que la Albany se cree el Morad, pero yo en mi cabeza me creo el Maes.
Eres una artista de la que sabemos varias cosas, por ejemplo, esto de que te guste Beny Jr, porque tienes mucha interacción con los seguidores en redes.
Pero no por mí. Creo que es porque la gente está un poco loca y cuando estoy haciendo un directo o algo siempre me preguntan las mismas cosas, y este es un caso. Me dicen, haz una colabo con tal, y yo a veces digo que ojalá, pero es que hay fandoms que son muy pesados. Hay dos fandoms en concreto que son muy pesados, uno de una persona que no voy a decir y luego el de este señor. Están todo el rato encima.

Sí que es cierto que el público empuja, pero tú también tienes ese gesto de hacer directos y estás muy activa en TikTok, ¿lo entiendes como una parte importante de tu proyecto?
No, es por gusto, me sale. De hecho creo que debería hacer menos tiktoks bailando o haciendo yo qué sé (risas). Es que me veo guapa, me grabo un tiktok, lo subo y ya está, es todo más orgánico. Y las demás redes están muertas, lo que hay ahora es TikTok pero no es que como artista me sienta forzada a subir vídeos.
Una cosa que creo que no has contado pero que seguro muchos te habrán preguntado, ¿por qué etiquetas a Taylor Swift en los vídeos?
Ya, eso no lo puedo decir.
¿No lo puedes decir?
No. Algún día lo diré. Cuando sea ultrafamosísima, Dios quiera. Aunque bueno, ser famosa me da igual, yo quiero ser rica, que es muy diferente. La fama es una mierda, el dinero también pero consigue cosas. Si algún día soy rica tendremos una entrevista y te diré por qué etiqueto a Taylor Swift. Es una gilipollez seguramente, pero no lo quiero decir.
Para aparcar el tema redes, quería hablar de tu decisión de abrirte y contar algunos de tus problemas personales a tus seguidores, ya sea temas de tu vida privada o incluso cuestiones de salud mental. ¿Cómo crees que te ha ido?
No lo sé, es un arma de doble filo. Pero soy muy impulsiva y mucho de lo que hago no lo pienso antes. Creo que abrirse está bien, exponerse de más quizás no tanto, pero como no me importa y lo hecho hecho está, pues ahí queda. Con alguna gente he conectado un montón, hay gente que me escribe y me da las gracias, incluso algunos me usan de psicóloga y me cuentan situaciones en las que yo no sé qué responderles. Y luego hay gente que o le daré pereza o me tendrá tirria o le parece que soy una pick me, que me dicen que lo hago para llamar la atención, y no es por eso porque si quiero llamar la atención hago otras cosas. Sinceramente hay veces que creo que está genial abrirse porque al fin y al cabo es hablar, y otras que creo que es mejor callarse.

Recuerdo cuando pasaste un mal momento y te sentías incapaz de seguir con normalidad en redes y saliste a contarlo. Allí también demostraste que sabes poner un límite.
Sí, y habrá algún momento en el que pare, pero como ahora mismo no me importa mucho, me da igual. Me arreglo para ir a cenar con mis amigas y me grabo setenta vídeos porque me veo guapa, entonces subo diez y otros diez borradores los subo al día siguiente, eso es todo. Y lo que te decía, soy una persona que tiene mucha gente que la quiere demasiado, hasta el punto de llorar cuando me conocen, y luego tengo gente que me odia mucho. Creo que es por ser natural. Como artista parece que siempre es mejor no hablar para mantener un misterio, me lo dicen mucho, y mi respuesta es que no me da la puta gana. Porque soy una persona y ya está, hago lo que quiero.
¿Estás dando conciertos?
Sí, he hecho bastantes showcases, creo que en verano tocaré en un par de festivales y ahora me quedan un par de fechas de la gira.
¿Has pensado ya en el directo de 333, hay alguna canción que te haga especial ilusión cantar en vivo?
Las tres me gustan mucho pero no he pensado nada, no te voy a mentir. Sí que hay una que es más sensual y se le puede hacer performance, pero tampoco lo necesito. Quiero ver que la gente disfruta y conecta con las canciones, eso para mí lo es todo. Para el festi de Grimey por Palestina sí que quiero preparar algo más potente por lo que es y lo que significa, pero ya te digo que soy más bien tímida y aparte soy muy raperilla, entonces quizás no me representa tanto hacer una coreo de la escuela. Le tengo que dar una vuelta.
Sí que he hecho conciertos con guitarra, incluso le he metido el pole dance en directo, que me ha ayudado mucho, pero son cosas que aparte de quedar bien estéticamente las siento muy personales y que tienen mucho que ver conmigo. No quiero traer cuatro bailarinas y hacer una coreo que no me representa.
Sí que he hecho conciertos con guitarra, incluso le he metido el pole dance en directo, que me ha ayudado mucho, pero son cosas que aparte de quedar bien estéticamente las siento muy personales y que tienen mucho que ver conmigo. No quiero traer cuatro bailarinas y hacer una coreo que no me representa.
Por como lo cuentas y recordando los otros artistas a los que se te asemeja, como el Morad, ¿crees que por ser mujer se te exige más en los directos?
Por ejemplo, el Morad sí que ha hecho cosas chulas, recuerdo un directo que hizo con unas casas del barrio de fondo.
Estuve, fue brutal. Quizás no es el mejor ejemplo, tienes razón.
Es que justo con él, como soy muy fanática, te lo defiendo más (risas). Pero sí que cuando tu música es de corazón lo que el público quiere es verte cantando y conectar, no hace falta que montes un circo o un show con una gran performance. Hay que saber diferenciar entre una cosa y la otra. Hay artistas que sí que aportan mucho con su imagen y dependen más del show, y la mayoría de estos casos son mujeres. También porque las mujeres tienen más juego. Sí que hay un Rauw Alejandro que te puede bailar, pero por lo general un tío… Todo depende de tu propuesta. ¿Que a la mujer se le exige más? Sí. Pero como ya hago lo que me sale del papo, me salgo de eso y soy más un rapero que va con su chándal a dar conciertos. Dicho esto, que cada uno haga lo que le dé la gana.

