De Madrid a Barcelona pasando por Donostia: planes de clubbing, pop periférico y activismo para recibir julio quemando la pista de baile.
El cuarto adelanto de su próximo disco transforma el desengaño en una fe luminosa hacia el destino amoroso y celebra la posibilidad de volver a querer bien.
Entre la fisicalidad, la herida y la redención, el actor encuentra en “So Ham o el ascenso del rey mendigo” un territorio radical desde el que explorar los límites del teatro y de sí mismo.
Un salto al clubbing internacional que convierte la madrugada en pop electrónico abrasivo, con bajos contundentes, hedonismo y vocación underground.
Una plaza convertida en club y un directo que cruzó flamenco, funk y electrónica hasta convertir Sevilla en una hermandad de groove y catarsis colectiva.
Con “jove talismà” como carta de presentación, habla de ambición, humildad y de abrirse camino en la música sin dejar de ser fiel a sí mismo.






